
A punto de cumplirse un mes desde que la princesa Mette-Marit, de 52 años, se sometió a una operación para realizarle un trasplante de pulmón, las noticias sobre su estado de salud siguen llegando a cuentagotas. Unas semanas antes de la cirugía, la casa real noruega ya había informado de que solo darían nueva información cuando hubiese novedades. Esa primera actualización no tardó en llegar, confirmando que ya se había encontrado un donante y se había procedido a la operación. No se había vuelto a saber nada hasta el pasado lunes 6 de julio, cuando los perfiles oficiales de la realeza nórdica compartieron imágenes de Mette-Marit celebrando la victoria de Noruega ante Brasil y su clasificación a cuartos de final del Mundial.

