
Hace 15 años, la actriz Emilia Clarke (39 años, Londres) pensó que su carrera se iba a acabar tras sufrir dos hemorragias cerebrales. Fue en 2019 cuando la intérprete desveló que había sufrió dos aneurismas tras la primera temporada de Juego de tronos, la serie de HBO que la había lanzado al estrellado. Un incidente que cambió su vida por completo y del que aún sufre secuelas. “Durante varios años sentí que había engañado a la muerte y que venía a buscarme. Realmente sentía que había hecho algo malo y que no debería estar aquí”, dijo anoche en su discurso en la gala Power of Women de Variety, celebrada en Londres. “También pensé que había arruinado mi capacidad para actuar… con lo que algunas personas podrían estar de acuerdo”, bromeó sobre el escenario.

