
El viaje de Enrique de Inglaterra a Londres no ha empezado de la manera que a él le hubiera gustado. En sus planes estaba regresar a su país natal acompañado de su esposa, Meghan Markle, y de sus dos hijos, Archie y Lilibet; y esperaba poder concertar una reunión con el rey Carlos III, quien le había ofrecido alojamiento en una de las residencias reales. Pero nada de eso ha ocurrido. Ha viajado solo a la capital británica, con motivo de los preparativos para la celebración de los Juegos Invictus en Birmingham en 2027, y finalmente no ha podido quedarse en el palacio de Buckingham por su tardía respuesta a la invitación de su padre. Además de reavivarse la tensión familiar, el duque de Sussex ha conocido este martes 7 de julio la sentencia de su denuncia contra Associated Newspapers, editor del Daily Mail y el Mail on Sunday, a quien demandó por la presunta obtención de información de forma ilícita.

