
A pocos metros del Pont Neuf, el primer puente de piedra que se construyó en París, y enfrente del monumental Louvre, el museo más visitado del mundo, tiene su showroom Soeur, una firma de moda que sigue ensanchando las costuras del anhelado estilo parisino. Siguiendo los patrones de la distinción francesa, Domitille Brion afirma que sería maravilloso apelar al arte de la famosa pinacoteca como fuente de inspiración, pero reconoce que la realidad de su trabajo como diseñadora es menos fantasiosa. En una sala de techos altos y molduras, enseña una colección para otoño-invierno que no necesita muchas explicaciones. La calidad de la lana merino, la suavidad de la piel, los patronajes de pantalones y chaquetas, la caída de los vestidos o los detalles que distinguen sus diseños atemporales son más que visibles incluso en las perchas. Rodeada de sus últimas creaciones, la fundadora de esta marca en expansión se detiene con delicadeza en cada prenda para acariciar las fibras, mostrar las precisas puntadas que las diferencian y poner palabras a su manera de entender la moda, que concibe como una forma de embellecer y acompañar a las mujeres con comodidad en su vida diaria.

