
El programa de Oprah Winfrey —The Oprah Winfrey Show— ha sido el escenario elegido por muchas celebridades para sincerarse como nunca antes. Fue el lugar en el que Ellen DeGeneres se declaró públicamente lesbiana frente a millones de espectadores en 1997, o donde el ciclista Lance Amstrong confesó por primera vez, en 2013, haber consumido drogas para mejorar su rendimiento deportivo. El programa conducido por Oprah Winfrey (Misisipi, 72 años) ha vivido momentos icónicos, como la entrevista a Michael Jackson en 1993 desde su rancho de Neverland, una de las más vistas de todos los tiempos; o la que hizo a Whitney Houston en 2009, la primera que daba la cantante en siete años, en la que se sinceró sobre su tormentoso matrimonio con Bobby Brown y su lucha contra las adicciones. “Esa fue una de las entrevistas más impactantes”, reconocía Winfrey este martes 23 de junio durante su intervención en el Festival Internacional de Creatividad Cannes Lions.
La presentadora, actriz, empresaria y filántropa aprovechó su discurso para instar a los nuevos creadores de contenido a ser responsables con el uso que hacen de la información y recalcó que la influencia conlleva obligaciones. Y para ello puso como ejemplo su experiencia con Whitney Houston, a quien entrevistó tres años antes de la muerte de la cantante a los 48 años a causa de la combinación de un fallo cardíaco y el abuso de cocaína. “Hicimos el típico saludo de ‘Hola, ¿cómo estás?’, y luego apagué las cámaras, fui tras bambalinas y dije: ‘Dime, ¿qué quieres que pase aquí? Y yo te voy a decir lo que quiero que pase”, explicó Winfrey sobre el inicio de su encuentro con la intérprete de éxitos como I Will Always Love You.
Lo que finalmente pasó fue que la artista no se ahorró ningún detalle sobre sus problemas con las drogas o con su exmarido. “¿Cuándo empezaron las drogas?“, le preguntó Winfrey en un momento de esa mediática entrevista. ”Antes de El Guardaespaldas era muy leve. Después de El Guardaespaldas, tuve a Krissy [su hija, Bobbi Kristina Brown], y empezó a ser más fuerte”, respondió Houston. “¿Cuál era tu droga preferida?”, siguió la presentadora. “Cocaína. Y marihuana. Eso es todo. Pero a él le gustaba beber. Yo no bebía. El alcoholismo es algo horrible. O eres un alcohólico muy amable o uno muy malo. Él era muy malo”, comentó la cantante en alusión a Bobby Brown, de quien dijo haber sufrido maltrato.
Según contó Winfrey el martes, Houston volvió una segunda vez al programa para actuar frente al público, pero, en esa ocasión, estaba visiblemente drogada. “Me había ganado tanta confianza por parte del público de The Oprah Show… Creo que fue la última vez que [Houston] estuvo con nosotros, y había vuelto a consumir drogas. En la primera entrevista que le hice, cuando nos retiramos entre bastidores y le pregunté por sus intenciones, estaba limpia, pero el día que vino a mi programa para actuar ante el público, no lo estaba, y se cayó del escenario”, recordó. “Sabía que si esa historia se hacía pública… eso la habría destrozado. Así que, aunque el público estaba allí y tenía cámaras, les supliqué que no publicaran esas fotos porque le arruinarían la vida, y no lo hicieron. Eso no pasaría hoy en día, te lo puedo asegurar”, confesó ante los asistentes a Cannes Lions.
“Lo que haces no es solo ganar dinero y crear influencia para ti mismo… eso algo secundario que surge de la vida”, dijo al auditorio Winfrey, una de las personas más ricas del mundo, con una fortuna estimada en 3.400 millones de dólares —más de 3.800 millones de euros—, según Forbes. “Pero tienes una vocación mayor en la vida… Tu mayor misión aquí en el planeta es ser el mejor ser humano que puedas ser, no el mejor creador, ni el mejor presentador de programas de entrevistas, ni el mejor podcaster, sino evolucionar hacia lo que la creación pretendía que fueras”, reflexionó la empresaria.
Gran parte de la conversación giró en torno a los orígenes de su filantropía y las experiencias personales que la moldearon. Al preguntarle cómo decide a quién ayudar y cómo hacerlo, Winfrey recordó que ese impulso se remonta a su propia infancia, rememorando una Navidad en la que su familia no tenía nada y unas monjas llegaron a casa con regalos. “No fue el regalo en sí, sino el hecho de que vinieran. Vinieron y le hicieron saber a una niña de 12 años que importaba”.
El deseo de brindarles a otras niñas la misma sensación de ser vistas la impulsó a fundar la Academia de Liderazgo Oprah Winfrey para Niñas en Sudáfrica, según contó. “Así que, cualesquiera que sean las desventajas que hayas tenido en tu vida, la razón por la que las tuviste no es porque el universo o la fuerza vital estén tratando de castigarte, sino porque están tratando de hacerte crecer y alcanzar el siguiente nivel”, dijo, terminando la sesión en tono emotivo recordando sus propios orígenes: “Nadie esperaba que de una chica negra nacida fuera del matrimonio en Mississippi en 1954 saliera algo. ¡Y mis padres solo tuvieron relaciones sexuales una vez! ¡Menos mal que lo hicieron!”, concluyó, provocando las risas de los allí presentes.

