
El 8 de marzo de 2026, sobre la una del mediodía, Rihanna y su pareja, A$AP Rocky, estaban dentro de la caravana que tienen aparcada en el jardín de su mansión en Beverly Hills. Él dormía cuando, de repente, la cantante y empresaria de Barbados, de 38 años, oyó 10 ruidos fuertes. Era “como si algo golpeara metal”, según relató más tarde a la policía. Cuando abrió las cortinas de la caravana para comprobar de qué se trataba, vio agujeros de bala en el parabrisas. “¡Nos están disparando!”, advirtió al rapero, al que tuvo que despertar y tirar al suelo. Así consta, al menos, en los documentos policiales presentados en los juzgados de Los Ángeles —y a los que ha tenido acceso The New York Times—, y que han servido como prueba en una nueva audiencia de la principal acusada, que tuvo lugar este miércoles 13 de mayo.

