Comprar una obra de arte de uno de los artistas claves del siglo XXI o comprar un objeto que perteneció a uno de los actores más famosos de una generación. ¿Por cuál decidirse? Para quienes hayan participado en la subasta de bienes de Matthew Perry, no había por qué tomar una decisión: ambas iban de la mano. Este viernes, la venta a favor de su fundación póstuma celebrada por la casa Heritage Auctions ha permitido ambas, porque, para quien llegara con la billetera bien cargada, se han podido comprar guiones y objetos personales del fallecido intérprete, desde cocteleras a pósters, sillas, libros, antiguos teléfonos móviles o piezas de Lego, así como objetos de la serie Friends. Pero también obras de Pablo Picasso, Rob Pruitt, Greg Miller y, muy especialmente, dos del artista británico Banksy. Y una de ellas ha superado el millón de dólares. La venta total de la subasta ha logrado 2.216.000 dólares.
El díptico Niña con globo, formado por dos cuadrantes de 30,5 por 30,5 centímetros, datada y firmada por el artista en la trasera y comprada por Perry en noviembre de 2008, partía de 400.000 dólares, para ser finalmente vendida por 950.000, colocándose con tasas e impuestos por un total de 1.187.500 dólares (1.030.000 euros, al cambio). Era la más valorada de todo el catálogo, en la que más esperanzas tenían la casa y la familia de Perry, y ha superado las expectativas. Además, se ha vendido otra pequeña lámina de Banksy llamada Nola (Lluvia gris), también firmada por el creador y acompañada de un certificado de autenticidad. Partía de 20.000 dólares y se ha vendido por 95.000 (118.750 con impuestos; 103.000 euros). También había un pequeño grabado de Picasso, La danse des faunes, de 1957, que se ha vendido por 4.400 dólares (5.500 con impuestos).
Como se explicaba en el catálogo de la subasta, Perry empezó a coleccionar arte bastante tarde en su vida, y tenía un especial gusto por el contemporáneo. Él mismo contó en su autobiografía que admiraba al británico Banksy, pero que nunca se vieron en persona. “Nunca le he conocido, pero me gustaría que supiera que, si hubiera un incendio, mi banksy sería lo que salvara. Me pregunto si le importaría… (de hecho, probablemente se prendiera fuego a sí mismo)”, comentó entonces, con su ácido humor.
Otra de las piezas más valoradas de la subsata ha sido el guión del final de Friends, en concreto del penúltimo episodio, titulado The Last One: Part I. Con la cubierta amarilla y firmado por los seis miembros del elenco principal de la serie, partía de 24.000 dólares, y finalmente se ha venido por 75.000 (con impuestos 93.750 dólares, 81.000 euros). Curiosamente, casi se queda en la mitad: en la casa de subastas han cerrado la venta cuando iba por 38.000 dólares, pensando que nadie ofrecía más. Sin embargo, había una apuesta que no había entrado en el sistema por una fallo de internet y que ofrecía 40.000. Se ha aceptado, la venta ha seguido adelante y el precio ha seguido subiendo y subiendo hasta duplicarse.
Ha habido algunos más que también han alcanzado muy buenos precios. Por ejemplo, el del primer episodio de la serie, que partía de 4.600 y ha logrado recaudar 21.000 dólares (18.000 euros). También otra versión del episodio piloto, cuando la ficción estuvo a punto de ser llamada Six of One (como se lee en la portada, también firmada por sus actores), ha logrado situarse en un total de 52.000 dólares (45.000 euros).

Además de instrumentos musicales, pósters de películas antiguas (como uno de Rocky firmado por Sylvester Stallone, por 13.750 dólares), fotos y caricaturas de Friends, el famoso marco dorado de la mirilla de la casa de Monica (una réplica que recibieron todos los actores al poco de empezar la serie, y que ha conseguido 40.000 dólares), se han vendido muchos objetos relacionados con Batman, del que Perry era un gran fan. Tanto, que su piscina —en la que fue hallado muerto en octubre de 2023— tenía el famoso símbolo del superhéroe en el fondo, e incluso se iluminaba. Además de cómics, láminas, muñecos, tazas y hasta un reloj, se han vendido dos entradas para el futuro estreno de Batman II en 2027, cedidas por Warner Brothers. Los dos asistentes podrán ver la película y acudir a su fiesta posterior por el módico precio de 40.000 dólares (34.000 euros).
La muerte de Matthew Perry impactó a su familia, a sus colegas y amigos y al mundo entero. Más aun cuando se supo que había sido causada por una sobredosis de ketamina, que además había sido suministrada por algunas de las personas más cercanas a él, desde médicos hasta su asistente personal —cinco personas han sido condenados este año por su muerte—. Perry, que entonces tenía apenas 54 años, ya había pasado por problemas de adicciones, de los que había hablado abiertamente en su libro de memorias. De ahí que su familia, muy concienciada con la causa, decidiera establecer una fundación en su nombre para ayudar a las personas que sufren adicciones. Ahora podrán hacer mucho más por ellas, al contar con otros dos millones de dólares en su haber.

