Iniciar una colección de orquídeas no es fácil, o quizás sí. Hay tantísimos géneros, cada uno adaptado a diferentes condiciones de cultivo, que seguro que cualquier curioso por el mundo botánico de las orquídeas encontrará las que mejor se ajustan a su entorno. Manuel Lucas (Murcia, 61 años) y María José Muñoz (Alhama de Murcia, 62 años) son viveristas en Pantrópica, su proyecto personal para dar a conocer las orquídeas.
Su fervor por esta familia botánica se vislumbra en el brillo de sus ojos cuando hablan de ellas, y queda reflejado también en la revista Orchidarium, un recurso online gratuito de propia creación, magnífico punto de encuentro para aprender sin límites de estos bellísimos seres vivos.
Pregunta. Su mundo es el de las orquídeas, sin duda…
Manuel Lucas (M. L.). Cuando conocí a María José, yo ya era un orquidiota con más de 15 años de estudio intenso, escribiendo artículos y cultivándolas en casa. Y, cuando nos conocimos, le contagié la orquidiocia. Ella no se resistió mucho y, de hecho, es casi más fanática que yo para ciertas cosas. Lo bueno de las orquídeas es que su conocimiento es un abanico tan grande que podemos dedicarnos a aspectos muy diversos, ser complementarios uno del otro, y seguir asombrándonos juntos.
P. ¿Qué géneros de orquídeas cultivan?
María José Muñoz (M.J. M.). Cultivamos mayormente especies del sudeste asiático, quizás por la formación de Manuel, quizás por nuestros viajes frecuentes a Indonesia… Lo cierto es que nos hemos centrado en Cymbidium, Dendrobium, Calanthe y, sobre todo, Bulbophyllum.
P. ¿Por qué ese último género les cautivó?
M.J. M. Sedujo a Manuel desde el principio y luego a mí: es un género enorme, con más 2.000 especies, de gran diversidad de tamaños, formas, y requerimientos, desde el minúsculo Bulbophyllumminutissimum, del tamaño de unos pocos granos de arroz, hasta el gigantesco Bulbophyllum fletcherianum, con hojas de más de metro y medio de largo y 30 centímetros de ancho.
P. También han mencionado las orquídeas Cymbidium, favoritas para muchas personas. ¿A qué creen que se debe esa predilección?
M.J. M. Muy posiblemente porque se pueden tener con unos requerimientos bastante modestos. En general, no es difícil cultivar Cymbidium. Y, por otra parte, son muy agradecidos, con abundantes y coloridas floraciones. Ayuda también el hecho de que existen híbridos y cultivares muy vigorosos y resistentes.

P. ¿Qué diferencias, a nivel morfológico, tienen los cimbidios con respecto a las populares orquídeas mariposa Phalaenopsis?
M. L. De entrada, Phalaenopsis son orquídeas monopodiales, es decir, que tienen un fuste principal y de ahí salen las hojas a un lado y otro. Las inflorescencias salen de las axilas que forman las hojas. Hay unas 75 especies de Phalaenopsis, de todos los tamaños y formas, desde la diminuta Phalaenopsis appendiculata con flores de apenas un centímetro de ancho hasta la enorme Phalaenopsisgigantea, conocida como oreja de elefante, con hojas capaces de ocultar a un niño. Cymbidium, por el contrario, es simpodial: un rizoma rastrero que produce una yema de la que surge un tallo, engrosado como si fuera un fruto, que llamamos pseudobulbo. Sus inflorescencias aparecen desde la base. Hay unas 55 especies en este género, todas ellas de tamaño y forma más o menos uniforme.
P. ¿Y tanto Phalaenopsis como Cymbidium requieren condiciones de cultivo similares?
M. L. Al contrario de Phalaenopsis, que requiere un clima tropical o semitropical, Cymbidium se conforma con un clima mediterráneo o incluso continental, gustando de inviernos fríos y veranos calurosos, lo que la convierte en una planta ideal para jardín. Hay algunas especies viviendo a más de 3.000 metros de altitud en la cordillera del Himalaya, así que muchas de estas especies ni se despeinan con heladas o nevadas…

P. ¿Qué otras peculiaridades de cultivo necesitan los cimbidios en una terraza o jardín?
M.J. M. Habría que añadir que gustan de suelos sueltos y bien drenados, que no se encharquen pero que se mantengan húmedos y bien aireados. Necesitan oscilaciones de temperatura entre el día y la noche, y más aún entre verano e invierno, razón por la que no pueden vivir en el interior de casa, donde he visto plantas formidables languidecer y morir en estas condiciones en apenas 10 meses.
P. Pero hay aficionados a las orquídeas que descartan estos Cymbidium porque ocupan mucho espacio, al ser bastante voluminosos…
M.J. M. Sí, los híbridos comerciales, así como la mayoría de las especies del sudeste asiático, tienen un porte importante y, además, un crecimiento algo desordenado. Pero los Cymbidium chinos son todo lo contrario: discretos, elegantes, ordenados, de apariencia serena y armoniosa, bellos incluso sin flores. Los ejemplares que nosotros distribuimos no son híbridos, sino distintos cultivares de una misma especie. Para hacernos una idea, solo del exquisito Cymbidium goeringii hay cerca de 3.000 cultivares distintos.

P. ¿A qué especies pertenecen estos cimbidios chinos?
M.J. M. Fundamentalmente, ocho especies: Cymbidium goeringii, Cymbidium faberi, Cymbidium ensifolium, Cymbidium sinense, Cymbidium tortisepalum, Cymbidium longibracteatum, Cymbidium kanran y Cymbidium serratum. En la naturaleza gustan de bosques frescos y zonas montañosas, y, en general, su distribución se circunscribe a Corea, Japón y los himalayas de la India, Bután y China.
P. ¿Estos cimbidios chinos tienen los mismos requerimientos de cultivo que los cimbidios clásicos?
M. L. Aparte de lo ya mencionado, hay que dejar claro que a estos Cymbidium les gusta una buena iluminación, aunque evitando el sol directo. Cymbidium sinense y Cymbidium kanran, así como los cultivares variegados —con hojas que tienen tonos crema—, gustan de más sombra. En cuanto al abonado, si no abonas tu orquídea crecerá igual, o casi. Pero si la abonas con moderación podrías estar ayudándole a producir floraciones más grandes y duraderas. Y, si tu Cymbidium es de gran porte, no deberías plantearte si abonar o no. Hazlo.
P. ¿Cómo es el ciclo de crecimiento de estos cimbidios chinos?
M. L. Su porte es más estético; tienen unas hojas más acintadas, finas y elegantes. Son algo más compactos, con una apariencia oriental. Sus flores son de mediano tamaño, incluso pequeñas, pero igualmente armoniosas, de colores discretos y, sobre todo, perfumadas.
P. Que tengan flores aromáticas es, sin duda, otro de sus atractivos.
M.J. M. Los japoneses usaban Cymbidium para aromatizar ropas y habitaciones. Confucio, el filósofo y pensador chino que vivió 500 años antes de Jesucristo, ya dijo que su perfume “era digno de un emperador”. Sus fragancias son de lo más variado, habitualmente dulce pero suave, sin resultar empalagoso o artificial. Los muchos cultivares obtenidos también han proporcionado diversos perfumes, refinados, como ese toque limpio que nos recuerda a las flores clásicas; unas veces tienen notas verdes o herbales, ligeramente frescas, como hojas o hierba húmeda; otras veces, un punto especiado o almizclado. En muchos casos, nos sorprenderán con toques a jazmín o narciso.
M.L. Valga como ejemplo que el aclamado perfumista Katsuhiko Tokuda, quien fuera la nariz por excelencia en la firma de cosméticos Shiseido, dijo de Cymbidium kanran que huele a “elegante jazmín, melocotones frescos, manzanos en flor y lirios del valle”.
P. ¿En qué condiciones de cultivo pueden sufrir, e incluso morir, cuando se cultivan en el exterior?
M.J. M. En general, sufren más con el calor antes que con el frío. En regiones donde el calor sea sofocante, como Córdoba o Murcia, deberíamos tener unos microdifusores cerca de ellos para refrescarlos, como los que podemos encontrar en bares y restaurantes por esas fechas. Se deben proteger del sol directo en verano y de las heladas intensas en invierno, aunque las caídas puntuales a cero grados no suelen molestar a una planta saludable.
P. De hecho, antes han comentado que el frío no es un problema para ellos…
M.L. Al contrario, el frío invernal les estimula y, por eso, la mayoría de ellos se activan en primavera, primero con floraciones y luego con nuevos pseudobulbos. Si tienes a esas ocho especies que hemos citado, tendrás floraciones prácticamente todo el año, porque se activan en distintos momentos del calendario.

P. En su web dicen que estos cimbidios tienen una ligazón muy fuerte con la cultura china.
M.L. Mucho. Los cultivares tienen nombres chinos, japoneses o coreanos, que vienen entrecomillados tras su nombre científico. Normalmente se componen de tres o cuatro palabras con un significado especial. En el caso de Cymbidium goeringii ‘Da Tuan Yuan’ —que significa “gran reunión”—, es objeto de regalo en el Año Nuevo chino, y se ofrece entre amigos y familiares simbolizando el deseo de prosperidad y buena salud. Los Cymbidium, especialmente Cymbidium goeringii, eran considerados “la flor de los sabios y poetas, nunca de los poderosos”. Confucio decía que encontrarse con un Cymbidium en el bosque era como encontrarse con un amigo noble, y afirmaba que estas orquídeas perfuman incluso cuando nadie las ve, igual que una persona virtuosa actúa bien, aunque nadie la observe.
P. ¿Tienen alguno preferido?
M.J. M. Para mí todos los Cymbidium goeringii, pero especialmente ‘Nichirin’, por sus fascinantes flores donde se combinan el blanco, el verde y el naranja.
M. L. Entre mis favoritos está Cymbidium ensifolium ‘Hong Cao Hong He’, que significa “hoja roja, loto rojo”, por el intenso color rojo de sus nuevos brotes y la semejanza de sus flores con las del loto. ¡Ese cultivar me vuelve loco y soy incapaz de tener solo uno!
P. ¿Cuál es su relación con el Orquidario de Estepona?
M.J. M. Manuel es su conservador, su director técnico, además de su ideólogo y técnico conceptual. Pantrópica surgió a la sombra del Orquidario de Estepona, y lo promociona allá donde vaya porque, en cierto modo, es su brazo cultural, impartiendo numerosos talleres, charlas, conferencias, etcétera.
P. Uno de esos brazos culturales es la revista Orchidarium.
M.J. M. El director, maquetador y redactor principal de la revista es Manuel, y se descarga gratuitamente en la página oficial del Orquidario de Estepona. Es una revista creada para orquidiotizar el mundo, con un lenguaje simple, de fácil lectura, muy informativa por su variado contenido. Mi papel es estar siempre pendiente de nuevos artículos o cosas interesantes en las redes sociales, y Manuel se encarga de convertirlo en publicable.

