A Bear Grey Payne, nacido el 22 de marzo de 2017, le quedan exactamente nueve meses para cumplir 10 años, pero ya es millonario. El único hijo del cantante Liam Payne, fallecido el 16 de octubre de 2024 al precipitarse desde su habitación de un hotel en Buenos Aires, puede empezar a beneficiarse de la fortuna del exmiembro de One Direction, según dio a conocer el sábado 20 de junio Daily Mail, que ha tenido acceso a los documentos testamentarios presentados recientemente ante el Tribunal Supremo del Reino Unido. “Los nuevos documentos también revalorizan el patrimonio de Liam y revelan que su valor neto asciende a casi 22 millones de libras [algo más de 25 millones de euros], alrededor de 2,3 millones menos que su valor estimado el 1 de mayo del año pasado”, detalla el medio británico.
Según los documentos, la fortuna de Payne “puede utilizarse de forma inmediata en beneficio” de Bear, fruto de la relación de poco más de dos años del músico con la también cantante Cheryl Tweedy. En cuanto a la revalorización a la baja de su patrimonio, el tabloide explica que la disminución monetaria podría deberse a una reducción en el valor de los activos del cantante o incluso a un pago a su última novia, la influencer Kate Cassidy, con quien comenzó a salir a finales de 2022 y con quien planeaba casarse.
El cantante, fallecido a los 31 años, murió sin dejar escrito su testamento. Al no dejar testamento ni estar casado o en unión civil, Bear tiene derecho a heredar toda su fortuna al cumplir los 18 años, según la normativa sucesoria del Reino Unido. Hasta entonces, Tweedy y el abogado especializado en la industria musical Richard Bray —que ha trabajado con artistas como Ed Sheeran— serán los administradores del patrimonio del artista, según fueron nombrados en una resolución judicial emitida por el registro de sucesiones de Newcastle el 1 de mayo de 2025.

Esta resolución —denominada Ad Colligenda Bona— solo les otorga el poder de recaudar y preservar los bienes de Payne. Sin embargo, el nuevo documento de concesión emitido por el Tribunal Supremo permite que la herencia pueda ser utilizada en beneficio del menor antes de que cumpla la mayoría de edad. “Esto significa que parte del patrimonio podría destinarse a ayudar a Bear ahora, mientras que el resto deberá depositarse en un fondo a su nombre hasta que él cumpla 18 años”, aclara el Daily Mail.
La concesión original de Ad Colligenda Bona valoraba la fortuna de Payne en 28.594.888 libras (33.137.328 euros), cifra que se redujo, tras el pago de pasivos y deudas, a un total neto de 24.279.728 libras (28.136.684 euros). Sin embargo, el nuevo documento valora el patrimonio del músico —que incluye su vivienda de cinco dormitorios en Chalfont St Giles, en el condado de Buckinghamshire, que compró por 3,25 millones de libras en 2021 para estar más cerca de su hijo, tras su separación de Tweedy—, a fecha de 29 de abril de este año, en una cifra neta de 21.898.779 libras (25.377.509 euros).
Según las normas habituales de sucesión en el Reino Unido, cualquier persona que desee presentar una reclamación contra la herencia de alguien que fallezca sin testamento dispone de seis meses para hacerlo a partir de la concesión de las cartas de administración. En el momento de su muerte, Payne vivía en una casa alquilada en Florida con Cassidy. Fuentes cercanas a ella sugirieron el año pasado que la influencer no tenía intención de presentar ninguna reclamación, aunque podría haber tenido derecho legal a hacerlo por haber convivido con él.

La autopsia de Payne reveló en octubre de 2024 que su muerte se produjo por “politraumatismos” y “una hemorragia interna y externa”. Los análisis descartaron lesiones autolesivas o la intervención física de terceras personas y concluyeron que el exintegrante de One Direction no llegó a protegerse en la caída, por lo que se infirió que “pudo haberse precipitado en un estado de semi o total inconsciencia”. El posterior informe toxicológico señaló que había consumido numerosas drogas en las horas previas y que, cuando cayó desde el tercer piso, ya estaba inconsciente.
El amigo de Liam, Rogelio Roger Nores, la gerente del hotel, Gilda Martín, y el recepcionista Esteban Grassi se enfrentaron a cargos de homicidio involuntario tras su muerte, aunque posteriormente fueron retirados. El empleado del hotel Ezequiel Pereyra y el camarero Braian Paiz fueron acusados de suministrar cocaína al cantante y pasaron un año y medio en prisión preventiva a la espera del juicio, pero fueron liberados a finales de marzo. Ahora están siguiendo las medidas dictadas por el juez mientras siguen esperando en libertad a que culmine la investigación y se produzca el juicio en su contra.

