
En el principio estuvo el viaje. Mucho antes de sus reconocidos bolsos, muchísimas décadas antes de convertirse en una de las firmas de lujo más importantes del mundo, Louis Vuitton ya fabricaba equipaje, baúles de todos los tamaños que recorrieron el mundo a bordo de barcos y trenes. También de coches. Ya en 1897 Georges Vuitton creó el primer baúl para automóvil de la casa, con una innovadora cubierta plana que permitía encajarlo mejor en los portaequipajes de los vehículos de la época.

