
El actor y comediante Martin Short ha hablado abiertamente y por primera vez en público sobre la “pesadilla” que ha supuesto para él y su familia la muerte de su hija Katherine, quien se quitó la vida el pasado mes de febrero, a los 42 años. “Mi hija luchó durante mucho tiempo contra problemas graves de salud mental, trastorno límite de la personalidad y otras cosas, e hizo todo lo que pudo, hasta que ya no pudo más”, ha dicho en sus primeras palabras al respecto durante su intervención en el programa News Sunday Morning de la CBS.
Katherine fue la primera hija que adoptaron Short y Nancy Dolman, esposa del actor durante 30 años, y quien murió de cáncer de ovario en 2010. Se casaron en 1980 y luego dieron la bienvenida a Katherine y a sus hermanos menores, Henry y Oliver, también por adopción. “Entendemos que la salud mental y el cáncer, como el de mi esposa, son enfermedades, y a veces, como las enfermedades, son terminales”, cuenta el intérprete a la periodista Tracy Smith, haciendo referencia tanto a su hija como a su esposa.
Martin Short se encuentra actualmente promocionando en Netflix el documental Martin: la vida es corta, en el que repasa su historia personal y su carrera. Una obra que también está dedicada a su hija. “Con profundo pesar confirmamos el fallecimiento de Katherine Hartley Short. La familia Short está devastada por esta pérdida y solicita privacidad en este momento. Katherine era muy querida y será recordada por la luz y la alegría que trajo al mundo”, informaba en un comunicado el representante del popular intérprete en febrero. Katherine ejerció como trabajadora social en la ciudad de Los Ángeles después de recibir su licenciatura de la Universidad de Nueva York y su maestría en trabajo social en la Universidad del sur de California (USC) varios años después. Era trabajadora social para una clínica privada y a tiempo parcial en Amae Health, un grupo que brinda psicoterapia. Además, participó en Bring Change 2 Mind, una organización benéfica que se esfuerza por reducir el estigma que rodea a la salud mental.
El actor, de 76 años, es el menor de cinco hermanos y tenía 12 años cuando su hermano mayor falleció en un accidente de coche, y aún era adolescente cuando murieron sus padres. Al ser preguntado en News Sunday Morning sobre qué le habían enseñado todas esas pérdidas sobre el duelo y la superación, responde que eso le hizo desarrollar “un músculo de supervivencia, de manejo del duelo y una perspectiva al respecto”. Y agrega que todas esas experiencias le han dado el valor para exponerse en el escenario: “Creo que si has pasado por eso, que al público no le gustes ya no es tan importante”.
También explica que, cuando su esposa enfermó, ella quería que siguiera trabajando: “Pero recuerdo que estaba rodando. Eran los últimos cinco meses, pero me fui un mes a filmar, y recuerdo llegar al set y que nadie lo supiera. Y Glenn [Close] decía: ‘¡Marty está aquí, hurra!’. Y yo decía: ‘Vale. Voy un momento al camerino [para tranquilizarme]. Ya sabes, eso es lo que hay que hacer”, recuerda. Al ser preguntado sobre si le había servido de algo salir y hacerlo, dice reponde que no sabía si le había servido, pero que era algo que había que hacer: “La gente tiene que hacer cosas en tiempos difíciles. Y la prueba de fuego es: ¿Puedes hacerlo?”.
En su conversación para la CBS, el cómico, que ha logrado el éxito masivo en su madurez gracias a Solo asesinatos en el edificio, también desvela que pronto comenzará a grabar otra temporada de la exitosa serie, y tiene otros proyectos en marcha, incluyendo una posible colaboración con Meryl Streep en Broadway. “La muerte ha tenido una gran presencia en la vida de un hombre que confiesa haber tenido una infancia felicísima”, explica la periodista Eva Gümil en este artículo de ICON sobre el cómico y que puedes leer en este enlace.
Si necesita ayuda, tiene pensamientos o ideaciones suicidas puede llamar al 024; al teléfono de la Esperanza (717 003 717) o escribir por WhatsApp al 666 640 665. También ofrece asistencia la Fundación ANAR (900 20 20 10).

