
Pasaron los flashes, los titulares, las polémicas, los looks para epatar. Una semana después de celebrarse la este año altamente criticada gala del Met, ahora arranca el motivo, la verdadera razón por la que tiene lugar la fiesta: la apertura de la exposición anual del Instituto del Traje, el departamento dedicado al arte del vestir del Museo Metropolitano de Nueva York. Y este año, precisamente y más que nunca, la muestra reivindica eso: que el vestir es un arte. Costume Art se ha venido a llamar la exhibición que, con 400 objetos y más de 1.100 metros cuadrados, habla de la importancia de lo que llevamos puesto y de cómo, más que cubrir una simple necesidad, es también parte del arte, lo configura y lo moldea.

