
Han sido necesarios más de 16 meses, demandas, contrademandas, difamaciones públicas y cientos de artículos, de los diarios más serios a los tabloides más amarillistas, para poner fin a la disputa legal entre el actor y director Justin Baldoni y la actriz y productora Blake Lively, que coprotagonizaron hace dos veranos el drama romántico Romper el círculo. Por tanto, no irán a juicio. Ambas partes han hecho público un comunicado.
La nota enviada está centrada en la película, en la que se narra una relación tóxica y violenta por parte de Baldoni hacia Lively, en la que ella, primero, ni siquiera ve lo que sucede y, después, no sabe cómo escapar. Como se ha sabido a través de numerosas denuncias y filtraciones, Lively trató de dar su punto de vista creativo sobre la misma, pero Baldoni no solo no lo aceptó, sino que lo criticó. Desde finales de 2024, Lively ha denunciado que el director la acosó a distintos niveles: profesional, personal y sexual. Él lo negó y contrademandó, en una sucesión de dimes y diretes legales que han dejado profundamente heridas las carreras de ambos, y también la imagen pública que se podía tener de ellos.
Ahora, ambos han explicado en ese comunicado que para ellos la película es “motivo de orgullo” porque ha logrado su objetivo, “sensibilizar y lograr un impacto significativo en las vidas de las víctimas de violencia doméstica, y de todas las víctimas”.
“Reconocemos que el proceso planteó retos y que las preocupaciones planteadas por Lively merecían ser escuchadas. Seguimos firmemente comprometidos con crear lugares de trabajo libres de conductas inapropiadas y de falta de productividad”, aseguran, para concluir: “Esperamos sinceramente que esto ponga punto final al asunto y permita a todos los implicados seguir adelante de forma constructiva y en paz, incluyendo un entorno respetuoso en internet”.
El cierre del caso supone, por tanto, que finalmente las estrellas no tendrán que ir a juicio. En febrero, ambos acudieron a un acto de conciliación en Nueva York, para ver si podían cerrar la cuestión de manera amistosa; entonces, no pareció prosperar. Además, a principios de abril un juez desestimó buena parte —10 de los 13 cargos— de la demanda presentada por la actriz, lo que tampoco la dejaba con demasiada fuerza para seguir adelante.
Baldoni, de 42 años, y Lively, de 38, se han arrastrado el uno al otro mediáticamente por el fango, mostrando algunas de las cloacas más sucias del sistema de Hollywood y de promoción de películas. La actriz demandó al actor a finales de 2024, haciendo pública su denuncia en el diario The New York Times, y exponiendo cómo él la sometía a todo tipo de comentarios y vejaciones durante él rodaje. De ahí que Baldoni, pocos días después, decidiera contrademandar, tanto al diario neoyorquino como a su colega de filmación, exigiendo 400 millones de dólares por difamación, en una demanda que un juez desestimó unos meses después.
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