Corría la década de los noventa cuando dos amigos desconocidos para el resto del mundo decidieron escribir el guion de una película. El resultado fue El indomable Will Hunting (1997), un proyecto pensado sin ninguna pretensión ni expectavivas. Ellos eran Matt Damon (Cambridge, 55 años) y Ben Affleck (Berkeley, 53 años), quienes además se buscaron un papel en su propio filme. Esa temporada de premios se alzaron, entre otros premios, con dos Oscar: a mejor guion original y a mejor actor de reparto para Robin Williams. Damon y Affleck, desde entonces un tándem habitual tanto dentro como fuera de la gran pantalla, han rendido homenaje a Williams, quien se quitó la vida en su casa de San Francisco en agosto de 2014.
Amigos desde niños, Damon y Affleck no solo comparten su pasión por la actuación, también son aficionados del mismo equipo de béisbol: los Boston Red Sox. Pero este pasado lunes, los actores y productores dejaron de lado a su equipo para lucir gorras de los San Francisco Giants en recuerdo a Williams durante el homenaje que recibieron por Bring Change to Mind, una organización sin ánimo de lucro dedicada a la salud mental y cofundada por la actriz Gleen Close. Durante la gala Revels & Revelations, recibieron el premio Robin Williams Legacy of Laughter en reconocimiento a su impacto y poder de la narración de historias. Un premio que recogieron de manos de los tres hijos del fallecido intérprete, Zak, Zelda y Cody. El intérprete se quitó la vida después de sufrir problemas de salud mental, depresión y ansiedad. Meses antes, empezó a notar los síntomas de la demencia con cuerpos de Lewy, un síndrome degenerativo y progresivo del cerebro que no le había sido diagnosticado en vida.
“Deberíamos terminar con esto de una vez. Es la primera vez en 55 años y es por Robin”, afirmó Damon mientras ambos se colocaban las gorras de los San Francisco Giants, dejando de lado las diferencias deportivas para centrarse en un gesto de cariño por su compañero de profesión. “Este reconocimiento es nuestra manera de agradecer a Robin, fue la persona que tuvo un mayor impacto en nuestras vidas profesionales. Muchas de las metas que nos propusimos no habrían sido posibles sin él”, agradeció Affleck encima del escenario.
En El indomable Will Hunting, Williams interpretó a Sean, un profesor que ve en Will (Matt Damon) las grandes aptitudes que se esconden detrás de su coraza y le anima a seguir adelante con su carrera académica. “Creo que no es casualidad que sea una película sobre un joven que lucha contra problemas de salud mental y necesita encontrar a alguien con quien hablar y sentirse seguro. Creo que es muy apropiado; él estaría, creo, enormemente orgulloso y feliz de que se le rinda homenaje en este contexto”, añadió el exmarido de Jennifer Lopez.

El momento en el que Williams aceptó formar parte del proyecto cambiaría la vida de todos, no solo la de Affleck y Damon. Gracias a su papel como profesor, el actor conseguiría su único Oscar —sería también su última nominación a una estatuilla de la Academia de Cine—. Antes de aceptar el premio, Williams estuvo nominado otras tres veces: en 1988, a mejor actor en Good Morning, Vietnam; en 1990 por El club de los poetas muertos; y en 1992 por El rey pecador. “En el momento en que Robin leyó el guion y decidió hacerlo, todos nuestros problemas desaparecieron. El estudio tenía muchas objeciones, pero cuando Robin dijo: ‘No, me gusta el guion tal como está’, de inmediato respondieron: ‘A nosotros también nos encanta”, recordó Damon durante la gala, en la que se recaudaron 2,5 millones de dólares.
No es la primera vez que los actores hablan públicamente de lo agradecidos que están de la solidaridad de Williams. En marzo de 2020, durante una entrevista para SiriusXM, Affleck relató cómo se gestó la idea de la película: “Matt me dijo: ‘¿Quieres venir a mi clase de dirección? Quiero hacer una escena. Tengo una idea sobre un tipo muy inteligente, pero sin estudios. Quería interpretar a un tipo del sur de Boston muy inteligente, al que la gente subestima’. Ya habíamos escrito algunas escenas para eso, y luego, después de que las presentásemos, a nadie pareció gustarle”. A pesar de las negativas, continuaron confiando en la idea: “Éramos tan jóvenes que podíamos permitirnos ser increíblemente estúpidos e ingenuos”.
Podían creer mucho en el proyecto, pero necesitaban a una persona que diese un valor extra a todo. “Supimos que teníamos que conseguir una estrella de cine, de lo contrario, nadie iba a hacer la película. Así que escribimos un papel que sería de corta duración en términos de grabación: tendría grandes monólogos y sería realmente sexy y genial y atraería a un actor. Así es como lo construimos y lo hicimos exactamente“, explicó Affleck. El resto es historia: nueve nominaciones a los Oscar y 25 galardones en la temporada de premios.

