
En su libro de memorias, publicado el pasado 3 de marzo, la actriz Christina Applegate (Los Ángeles, California, 54 años) habla con crudeza sobre la esclerosis múltiple que sufre, y que hizo pública hace cinco años, en verano de 2021. “Mi vida no es color de rosa”, asegura en You with the Sad Eyes: A Memoir, donde relata cómo pasa gran parte del día en la cama. También es habitual que la intérprete hable de su enfermedad en entrevistas y en su perfil de Instagram, donde acumula 1,1 millones de seguidores, red social en la que este lunes 20 de abril ha publicado un post en el que ha actualizado su estado de salud: “Gracias por las manifestaciones de amor y buenos deseos”, comienza su mensaje, acompañado por la fotografía de una taza serigrafiada con el texto “kissy” (besitos) y un ejemplar de sus memorias. Así, la intérprete de la serie Dead to Me ha confirmado su reciente hospitalización, de la que se supo la semana pasada, aunque sin muchos detalles.
“Los problemas de salud son algo habitual para mí, pero soy una chica fuerte y cada día me siento más fuerte y mejor. Me estoy tomando un tiempo para centrarme en mi salud, pero volveré pronto con más cosas que contar”, continúa el mensaje en Instagram de Applegate, que suma ya decenas de miles de Me gusta y miles de comentarios de ánimo, por ejemplo, de la también actriz Olivia Munn, que le ha dedicado varios corazones.
Según publicó TMZ el pasado 16 de abril, la actriz fue hospitalizada a finales del pasado mes de marzo. Aunque no se sabía la causa, según el medio estadounidense, el ingreso coincidía con el anuncio de un parón del podcast del que Applegate es copresentadora, MeSsy, con motivo de las giras de presentación de los libros tanto de ella como de Jamie-Lynn Sigler, la otra conductora de este espacio. En declaraciones a TMZ, el representante de Applegate tan solo declaró: “No tengo comentarios sobre si está hospitalizada ni sobre sus tratamientos médicos. Tiene un largo historial de problemas de salud complejos sobre los que ha hablado abiertamente, como se puede apreciar en sus memorias y en su podcast”.
Con su mensaje de agradecimiento, la intérprete de comedias tan exitosas como La cosa más dulce y Matrimonio con hijos ha confirmado su ingreso, aunque no ha dicho si tiene algo que ver con la enfermedad que la ha apartado de la profesión y que le motivó a anunciar el pasado mes de febrero el lanzamiento de Next in MS, una comunidad online para que aquellos que tienen esclerosis puedan compartir sus experiencias.
Cuando se publicó su libro biográfico, la también bailarina y productora declaró a la revista People que You with the Sad Eyes “va sobre una niña pequeña de ojos tristes que terminó convirtiéndose en Christina Applegate”. Además, aseguró: “Todavía tiene esos ojos tristes. Pero es un ser humano más fuerte, diferente y resiliente. Y esa es, en realidad, mi historia”. En el libro, que se llegó a colocar en la lista de los más vendidos de The New York Times, en el que cuenta cómo vive actualmente con la esclerosis, desvela además otros episodios más felices de su vida, como la anécdota sobre aquella noche de 1989 en que plantó a Brad Pitt por un rockero, durante un evento al que el actor de Seven la había acompañado. Sobre aquella ocasión, explica: “Me sentí tan poderosa y segura de mí misma por una vez que, cuando terminó la entrega de premios, me fui con Sebastian Bach, no con Brad Pitt”.
La intérprete, que ganó un premio Emmy a mejor actriz invitada en 2003 por la serie Friends, ha sido transparente con otros capítulos complicados de su vida, entre ellos, ha confesado como antes de ser famosa vivió relaciones abusivas: su madre, la actriz Nancy Priddy, era adicta a la heroína y tenía un novio que las golpeaba a las dos. En noviembre de 2022, cuando se destapó su estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood, declaró emocionada sobre su recientemente diagnosticada enfermedad: “Ha sido un viaje extraño. Pero he recibido mucho apoyo por parte de otras personas que conozco y padecen esta misma enfermedad. Ha sido un camino difícil. Pero como todos sabemos, el camino sigue adelante. A menos que algún imbécil lo bloquee. Como dijo uno de mis amigos con esclerosis múltiple, ‘nos despertamos y seguimos las medidas indicadas’. Eso es lo que hacemos”.

