
La fama puede llegar a ser abrumadora para las celebridades. Además de la exposición pública constante, muchas reciben incontables críticas a cada paso que dan en su vida. El actor Barry Keoghan (Dublín, 33 años) ha sido el último en denunciar públicamente la situación que está atravesando por hate que recibe online: las redes sociales se han convertido en un lugar cargado de odio y de críticas hacia su aspecto físico. “Hay mucho odio en internet. Me critican mucho mi aspecto y ya es demasiado tarde para decir: ‘Todo el mundo pasa por todo’. Y sí, todos lo hacemos, pero me ha hecho aislarme”, ha afirmado el irlandés durante su aparición en el programa de radio The Morning Mash Up de SiriusXM, el pasado viernes 20 de marzo.
En una época cargada de éxitos profesionales —acaba de estrenar Peaky Blinders: El hombre inmortal y está en pleno rodaje de The Beatles, donde da vida a Ringo Starr—, Keoghan ha decidido dar un pequeño paso atrás en su vida pública para evitar tener que enfrentarse a los comentarios de odio. “Si asisto a un evento o voy a algún sitio, quiero ver cómo lo reciben, y no es agradable. Me ha hecho sentirme cohibido, me ha hecho encerrarme en mí mismo y no querer ir a ningún sitio, no querer salir”, continuó explicando al presentador. Y añadió: “Te lo digo con total sinceridad. Se está convirtiendo en un problema. De hecho, no voy a ciertos sitios por culpa de estas cosas”.
El intérprete, nominado a un Oscar en 2023 a mejor actor de reparto por su papel en Almas en pena de Inisherin, además denuncia que los memes y las burlas hacia él están empezando a afectarle también en el ámbito profesional: “Cuando eso empieza a filtrarse a tu arte, se convierte en un problema porque entonces ya ni siquiera quieres aparecer en pantalla”.
Eso sí, reconoce que, a pesar de los haters, tiene una “base de fans increíble y que la gente es encantadora”, pero que “hay un lado desagradable”. No piensa en retirarse del mundo de la interpretación, porque sería decepcionar a sus seguidores, pero también es “decepcionante que mi hijo tenga que leer todo esto cuando sea mayor”. Tiene un hijo de tres años, fruto de su relación con Alyson Kierans.
Esta no es la primera vez que Keoghan habla de situaciones a las que ha tenido que hacer frente por el odio vertido en internet hacia su persona. En diciembre de 2024, el actor denunció el acoso que sufrió tras su ruptura con la cantante Sabrina Carpenter: “He recibido mensajes que ninguna persona debería leer jamás”. Fue entonces cuando decidió desactivar su cuenta de Instagram, plataforma a la que no ha vuelto: “No puedo permitir que estas cosas me distraigan de mi familia y mi trabajo”. Describió los comentarios que le llegaban como “mentiras absolutas, de odio, comentarios repugnantes sobre mi apariencia, carácter y cómo soy como padre y cualquier otra cosa inhumana que puedas imaginar”.
En mayo de 2025 también se abrió en canal en una entrevista con el medio especializado Hollywood Authentic para hablar de su dura infancia, en la que perdió a sus padres a causa de las drogas, y del presente, contando que él mismo es adicto. “Mi padre falleció por lo mismo, y también me hizo perder a mi madre. He perdido a dos tíos y a un primo por culpa de las drogas. Eso debería bastar para decir: ‘Vale, si me meto aquí, estoy jodido’. Pero la curiosidad es algo poderoso. A veces es beneficiosa, y a veces es perjudicial. Ni la llegada al mundo de mi propio hijo me impidió ser curioso”, reconoció. Y añadió: “Vas a Los Ángeles, vas a Hollywood… Hay una enorme cantidad de presión y un estilo de vida diferente, que es bueno y malo para ti. Estás rondando esa escena y lo que pasa es que acabas haciéndolo tú. Tengo cicatrices para demostrarlo de manera literal. Son el resultado del consumo. Ahora estoy en paz y soy responsable de todo lo que hago. Lo acepto. Estoy presente. Estoy contento. Soy padre”.

