
El estereotipo del amor para toda la vida habla de una unión sagrada y mágica entre dos personas que se implican y son capaces de sostener y satisfacer todas las necesidades emocionales del otro. Sin embargo, muchos de estos vínculos continúan a pesar de que alguno de los miembros sienta vacío e insatisfacciones, y se mantienen solo por decisión propia, más que por comunicarse y adaptarse en pareja. De ahí que puedan emerger deseos hacia otras personas, llegando incluso a tener un plan B en el amor, un fenómeno psicológico relacionado con otros como son los amores platónicos, los enamoramientos no correspondidos o la llamada atracción fatal. Pero ¿qué hay detrás de este hecho y, sobre todo, qué dice de la persona que lo hace?

