
Patrick Ball (Carolina del Norte, 36 años) hizo su debut como actor en 2023 cuando apreció en un episodio de Ley y orden, pero saltó a la fama hace un año gracias a The Pitt. En la serie médica interpreta al carismático y problemático doctor Frank Langdon, uno de los personajes más queridos y que le valió una nominación al Critics Choice Awards 2026 a mejor actor de reparto en una serie dramática. El personaje le ha cambiado la vida en apenas unos meses, pues ha pasado de interpretar roles en capacitaciones corporativas y numerosos trabajos como barista o mesero a formar parte del elenco de la ficción médica protagonizada por Noah Wyle y ganadora del último Emmy a mejor drama. Además, gracias a la serie ha conseguido saldar su deuda estudiantil de 80.000 dólares, con la que pensó que “iba a morir”, según ha contado a la revista Cultured.
Patrick Ball no dudo ni un segundo en destinar sus primeros pagos por su trabajo en la serie a saldar su deuda: “Pagué mis préstamos estudiantiles a los tres meses de empezar The Pitt, y fue un momento realmente profundo porque pensé que iba a morir con ellos. Es una carga enorme que llevar, y mucha gente la lleva”, cuenta a la publicación. “Simplemente pensé que esa iba a ser mi vida para siempre, y es algo muy pesado con lo que vivir. Cuando pagué esos préstamos estudiantiles y mi deuda volvió a cero, recuerdo haber pensado: ‘Hombre, si esta serie funciona, genial. Si no funciona, no me pueden quitar eso. Estoy libre de deudas. No hay vuelta atrás”, relata.
Y es que seis meses antes de que comenzara a grabar The Pitt, Ball no tenía estabilidad financiera y vivía con su exnovia en New Heaven, la ciudad en Connecticut sede de la Universidad de Yale, donde el intérprete obtuvo su certificado de la Escuela de Drama en 2022. “Si trabajas como actor, no sabes qué te depara el futuro, no tienes dinero y el panorama financiero puede ser desalentador”, relata a la publicación. “Buscaba una salida. Su padre [el de su expareja] era exmilitar e intentó convencerme de que me uniera al FBI. Yo pensaba en alistarme en la Marina Mercante. Un año antes, había pasado cuatro meses en Alaska, con la idea de trabajar en un campamento pesquero y desconectarme por completo. Cuando nuestra relación en New Haven llegó a su fin, vivíamos juntos, así que me quedé sin hogar”, recuerda.
Ball tenía cuatro trabajos diferentes: “Trabajaba en una cafetería, trabajaba en un restaurante, trabajaba como asistente de vestuario para And Just Like That…, daba seminarios de coaching corporativo”, relata a Cultured. “Creo que no le he contado esta historia a nadie, pero daba seminarios donde me llevaban a Blackrock, Blackstone y Goldman Sachs [instituciones financieras], y querían enseñarles a estos jóvenes administradores cómo tener conversaciones difíciles, por ejemplo, cómo despedir a alguien. Me llevaban como actor para que estos administradores pudieran practicar despidiendo a alguien. Así que me han despedido más veces que nadie que hayas conocido, te lo aseguro. Me han despedido miles de veces”, cuenta. “Y entonces llegó la llamada para The Pitt y todo cambió”.
Patrick Ball, que estuvo a punto de renunciar a la actuación, no solo consiguió saldar su deuda, sino que esta semana hizo su debut con un papel protagonista en Broadway. Interpreta a Andrew en Becky Shaw, la producción dirigida por Trip Cullman de la obra de Gina Gionnfrido que fue finalista del premio Pulitzer en 2009. “Debutar en Broadway es algo con lo que he soñado desde que estaba en Carolina del Norte”, cuenta a la revista.

