La fascinación por Diana de Gales y su legado continúa casi 29 años después de su muerte. Cada cierto tiempo, su historia vuelve a escribirse en presente. No solo por nuevas informaciones que ven la luz —o aquellas que se recuperan del pasado—, también por esos recuerdos tangibles que se han convertido en preciados bienes para sus propietarios y objeto de deseo para sus seguidores. De sus vestidos icónicos a cartas personales… pequeños fragmentos de una vida que siguen generando interés.

