Antes de ser actriz y empresaria, Cara Delevingne (Londres, 33 años) ya acaparaba todas las miradas como modelo. Su actitud desafiante y sus cejas, que rompieron los cánones clásicos de la industria del momento, la convirtieron en un fenómeno mundial a la velocidad de la luz. La cercanía con su público, su valiente uso de las redes sociales —cuando las influencers no tenían el poder de ahora— y su constante presencia en plataformas como Tumblr o Twitter la auparon al estrellato. Corría el año 2012 cuando Delevingne pasó de ser una joven que paseaba por el exclusivo barrio londinense de Belgravia a convertirse en una de las top models mejor pagadas y una habitual en las mejores pasarelas. Nunca quiso etiquetas ni que la encasillasen, ella quería serlo todo. Casi 15 años después, ha vuelto a demostrarlo: ha dado comienzo oficialmente a su carrera como cantante.
“¡Estoy emocionada de anunciar mis primeros conciertos como cabeza de cartel! He estado ensayando intensamente y no puedo esperar a dar estos conciertos”, escribió el pasado martes 28 de abril en su perfil de Instagram, donde acumula 39,6 millones de seguidores y cuya actividad ahora parece estar centrada en su nueva etapa profesional. De su pasado no queda rastro: solo hay siete publicaciones, todas ellas de lo que está por llegar. “Música. Siempre ha sido mi mayor temor y mi mayor amor. No me puedo creer que por fin hayamos llegado hasta aquí”, escribe en uno de los posts.
Por delante, 11 conciertos en seis ciudades —dos de ellos en Barcelona, el 3 y 5 de junio en el marco del Primavera Sound— con los que quiere confirmar que la música no es ningún capricho o un nuevo capítulo en su larga lista de proyectos. Desde que se convirtió en supermodelo y musa del diseñador Karl Lagerfeld, Delevingne ha estado vinculada de manera directa a la música: ha publicado canciones, ha compartido covers y ha hablado públicamente de lo que esta significa para ella. Pero este es el salto definitivo. “Soy una romántica empedernida. He tenido algunos gestos abiertamente románticos. He escrito canciones para la gente, les he dedicado serenatas con poemas”, afirmaba ya en una entrevista en 2015. No soñaba con ser una “estrella del pop” de la noche a la mañana: “Cantar, componer canciones… es mi mayor miedo, pero es algo que siento que debo superar”, afirmó en una entrevista en 2015 con Vogue sobre este plan B —o C, ya que aseguraba que su ambición de dedicarse a la música la consideraba como “una flor que crece entre el cemento”— que siempre ha estado muy presente en su vida.
Si por algo se ha definido Delevingne es por estar en constante evolución, sin miedo a fracasar y siguiendo su intuición, sueños y también miedos. Las etiquetas nunca le han gustado, siempre ha intentado huir de ellas y, de algún modo, lo sigue haciendo. Estaba en el punto más álgido de su carrera como modelo cuando, en 2015, decidió parar, alejarse de las pasarelas y de los contratos millonarios con las firmas más importantes del mundo. “El mundo de la moda me ha hecho odiar mi cuerpo. Desfilar me ha hecho sentir vacía y no me permitía crecer como ser humano”, afirmó entonces en una entrevista con The Times, cuando solo tenía 23 años y un prometedor futuro por delante. No tardó en regresar a los desfiles, aunque decidiendo minuciosamente en qué tipo de proyectos quería participar y dándose un espacio para el autocuidado.
Además de la moda, una de las facetas que más ha explotado en esta década y media de fama ha sido la de actriz. Protagonizó Ciudades de papel (2015), participó en Escuadrón suicida (2016) y tiene otros cinco proyectos —cuatro de ellos sin fecha— por estrenar. “Para mí, siempre se trata del personaje y la visión. ¿Cuál es el significado del proyecto, su mensaje y sus diálogos? Antes de aceptar un papel, quiero saber qué preguntas plantea la película o serie y qué impresión se llevará el público”, afirmó en Numero en 2025.

También quiso probar suerte con la literatura. En 2017, publicó Mirror, mirror, una novela en la que relata la historia de cuatro amigos de 16 años para explorar el mundo de la adolescencia y temas como la amistad, la sexualidad, el descubrimiento de la propia identidad, el triunfo o la decepción. “El proceso de escribir esta historia ha sido una experiencia que me ha cambiado la vida y una cosa que siento muy cerca de mi corazón”, afirmó en un comunicado difundido por la editorial encargada de la publicación.
Modelo, actriz, escritora y también empresaria. Junto a sus hermanas fundó, en 2020, Della Vite Prosecco, una empresa de vinos que se producen en una localidad del norte de Italia en asociación con una familia de viticultores de tercera generación. “Desde 2020, nuestra misión ha sido revolucionar el mundo del Prosecco con un vino exquisito, digno de ser el mejor rival del champán. Della Vite es el Prosecco que nunca olvidarás, porque, seamos sinceros, nunca has probado uno mejor”, publicitaron en 2024. Un proyecto que no está exento de polémica: en octubre de 2025, la asociación de la industria de la famosa bebida francesa envió una carta con una petición de cese y desistimiento por hacer en su promoción una “explotación indebida de su reputación”.
¿Cuál es entonces el trabajo que más define a Delevingne? “Como artista y persona creativa, creo que a los humanos nos gusta etiquetar a la gente o encasillarla. Pero siempre he sido creativa. Lo único que realmente no sé hacer es pintar o dibujar”, explicó en Numero. Y añadió: “Siempre he sido rebelde. Siempre me ha gustado hacer las cosas de manera diferente y nunca he sido de las que siguen las reglas. Con eso me refiero a las reglas y convenciones de la sociedad”.

Pero si de algo se ha enorgullecido todo este tiempo es de su activismo LGTBIQ+ y social. Fue una de las actrices que denunció públicamente a Harvey Weinstein. En 2017 contó que había tratado de besarla después de una reunión de trabajo. “Una de las primeras cosas que me dijo fue: ‘Nunca triunfarás en esta industria siendo lesbiana, búscate una tapadera’. Cuando acababa de empezar a hacer audiciones para películas, él mencionaba a mujeres de las que soy amiga y me preguntaba: ‘¿Te has acostado con esta persona?’ Era una locura”, explicó en una entrevista para Net-a-porter en 2019. Nunca ha ocultado su sexualidad, convirtiéndose así en un referente para muchos: “Me costó mucho tiempo aceptar la idea, hasta que me enamoré de una chica a los 20 años y reconocí que tenía que aceptarlo. Las mujeres son lo que me inspira por completo”, reconoció en la citada entrevista para Vogue.
Es una habitual en alfombras rojas, en estrenos y en desfiles, pero en los últimos años ha luchado por mantenerse en un segundo plano, sin acaparar titulares por sus relaciones —su noviazgo más mediático lo protagonizó entre 2018 y 2020 con Ashley Benson, protagonista de Pequeñas mentirosas— o por sus problemas con el alcohol, por los que ingresó en un centro de rehabilitación en 2022. Es un verso suelto y la dueña de sus decisiones, y así pretende que siga siendo.

