La naturaleza ha tenido un papel fundamental en la recuperación de Kate Middleton. Así se encarga ella de repetirlo y recordarlo siempre que tiene oportunidad. “La naturaleza me ha ayudado a sanar. Hay tanto que podemos aprender, mientras buscamos construir un mundo más feliz y saludable”, afirmó la princesa de Gales en las redes sociales del palacio de Kensington aprovechando la celebración de su 44º cumpleaños. Siguiendo con ese objetivo de visibilizar lo importante que ha sido en su proceso para lidiar con el cáncer, ha querido contribuir para que otras personas puedan sentir lo mismo que ella.
Tal y como ha revelado la revista Hello!, Kate Middleton ha hecho un regalo único a la unidad de madres y bebés de la prisión de Cheshire. Ha donado un rosal a esta cárcel situada en el noreste de Inglaterra con motivo del primer aniversario de su visita. Pero no se trata de un ejemplar común: es un rosal de la variedad Catherine Rose, nombrada así en honor a la princesa de Gales. Ha sido la organización Action for Children, de la que es patrona, la que ha dado más detalles: el rosal fue plantado este miércoles 11 de febrero por una madre y su hijo, que estuvieron presentes el pasado febrero durante la visita de la futura reina de Inglaterra.
Este rosal se sitúa junto al estanque de la prisión, contribuyendo así a construir espacios bonitos a los que puedan acudir tanto las presas como sus hijos para tratar de desconectar de la vida entre rejas. Es una manera de conseguir que puedan disfrutar de la naturaleza, del aire libre y que puedan cuidar el regalo. “Estamos encantados de plantar Catherine’s Rose un año después de la visita de la princesa”, ha afirmado Amanda Taylor, directora operativa de servicios infantiles en Action for Children, tal y como recoge la citada revista. Además, la organización ha explicado que Kate Middleton ya les habló de este tipo de rosa, que para entonces estaba en desarrollo, mientras visitaba la unidad. Fue aquel día cuando aseguró que les haría llegar un ejemplar, y ha cumplido su promesa justo un año después.

Esta rosa “celebra el increíble poder curativo de la naturaleza y conciencia sobre el importante papel que desempeña pasar tiempo al aire libre para brindarnos alegría y apoyar nuestro bienestar mental, físico y espiritual”, la describe la Royal Horticultural Society, que también fue la encargada de ponerle el nombre. Es de color coral y tiene un perfume con toques de delicia turca y mango. Ya se han donado más de 500 plantas a espacios verdes y jardines en todo el Reino Unido.
Además, todo lo que se está recaudando con su venta se destina a The Royal Marsden Cancer Charity, donde la princesa de Gales recibió el tratamiento contra el cáncer. “Ayudará a establecer un programa de captación único para equipos clínicos de todo el país en técnicas de prehabilitación y rehabilitación que marcan una gran diferencia en la atención al paciente”, explicó Cally Palmer, directora ejecutiva de The Royal Marsden NHS Foundation Trust, en el comunicado donde se informaba de esta creación.

Fue precisamente tras su visita al centro hospitalario en el que recibió el tratamiento cuando la esposa de Guillermo de Inglaterra anunció que su cáncer estaba en remisión y que “había luz al final del túnel”. Ahora tanto la princesa de Gales como el príncipe Guillermo son patronos del hospital. “Nos sentimos honrados de contar con los príncipes de Gales como patrocinadores conjuntos de nuestro centro oncológico especializado y estamos muy agradecidos a la princesa y a la Real Sociedad de Horticultura por establecer esta iniciativa, y por el beneficio que aportará a los pacientes con cáncer de todo el mundo”, añadió Palmer.

