El Palacio Real de Ámsterdam volvió a vestirse este miércoles de gala para la celebración de una cena con motivo de la histórica visita a los Países Bajos de los emperadores de Japón, Naruhito y Masako. Organizada por Guillermo y Máxima de Holanda, las tiaras, los vestidos y el lujo volvieron a ser los protagonistas de una velada que también se convirtió en especial para la hija pequeña de los reyes. La princesa Ariane, de 19 años, hizo su debut en una cena oficial y lució por primera vez una tiara del joyero real, acaparando las miradas y los flashes y confirmando el papel que está llamada a tener dentro de la institución.
Hasta ahora había sido la princesa Amalia, heredera al trono, la que acompañaba en solitario a sus padres en este tipo de compromisos. Anoche, su hermana pequeña le robó el protagonismo en una noche en la que quiso homenajear a su madre. La princesa Ariana ha hecho uso por primera vez de una de las tiaras de Máxima de Holanda, pertenecientes al joyero real y que data del siglo XIX: la tiara de diamantes de la reina Emma.
La pieza, que presenta un trío de diseños de arpa con grandes racimos de diamantes en forma de roseta en sus centros, está hecha de plata y oro. Fue confeccionada para la reina Emma, segunda esposa del rey Guillermo III, en 1880 por Royal Begeer con motivo de su boda. Pero lo que pretendía ser un regalo por su matrimonio acabó convirtiéndose en un regalo póstumo que le fue entregado después del fallecimiento del monarca, en 1890. A partir de entonces se convirtió en una de las joyas más utilizadas por las mujeres de la Casa de Orange.

En sus orígenes estaba adornada con una serie de estrellas de diamantes. Así la lució la reina Emma en la boda de su hija, la reina Guillermina, en 1901. Ella heredaría la tiara de su madre. Aunque no estaba entre sus favoritas, continuó formando parte de la colección de joyas de la familia real y se ha ido pasando de reinas a reinas, y ahora también a herederas y princesas. Sería una de las piezas más usadas por la reina Beatriz, madre del actual monarca. En 1985, Andy Warhol creó un retrato de la entonces princesa para su serie Reinas Reinantes y para ello optó por representarla luciendo esta tiara de diamantes. La princesa Amalia de Holanda solo la ha llevado en una ocasión: el 3 de octubre en una cena ofrecida por los nuevos grandes duques de Luxemburgo. Ahora le ha llegado a su hermana pequeña y tercera en la línea de sucesión al trono.
Este debut es un antes y un después en la vida de la princesa Ariane, que está a punto de comenzar una nueva etapa educativa. El pasado año se graduó en el UWC Adriático de Duino, en Italia, y decidió tomarse un año sabático para poder pensar sobre su futuro. El pasado mes de abril, la casa real anunció que a partir de septiembre comenzará sus estudios de Ingeniería Aeroespacial en la Universidad Técnica de Delft, uno de los centros públicos más prestigiosos del país.

La elección de la princesa Amalia y Máxima de Holanda
La princesa Amalia, que estuvo muy pendiente de su hermana durante toda la velada, escogió para la ocasión la tiara Mellerio de rubí, una de las favoritas de la reina Máxima y también una de las más imponentes del joyero real. Esta pieza también tiene su origen en el reinado del rey Guillermo III y la reina Emma. Fue encargada en 1889 a la joyería francesa Mellerio dits Mellier e incluía en la colección una pulsera, dos broches, un abanico de rubíes y un collar a juego. La utilizó por última vez en abril de 2025 durante la visita del sultán de Omán y fue la escogida por Máxima de Holanda para su primer retrato oficial como reina, tras la coronación del monarca el 30 de abril de 2013.
Por su parte, la reina escogió la tiara Estuardo, una de las más imponentes y legendarias que posee la casa real neerlandesa. En el centro se encuentra el diamante Estuardo, una pieza de casi 40 quilates que perteneció primero a la monarquía británica. Fue un regalo del rey Guillermo III de Inglaterra a su esposa María II en 1690. Tras su muerte, regresó a los Países Bajos. Aunque ha sido llevada por varias reinas, Beatriz de Holanda nunca fue fotografiada con ella.

