A la edad de Izan Llunas (Ibiza, 21 años), la mayoría de los chavales están terminando sus estudios universitarios y preguntándose de qué van a trabajar y cómo van a hacer para pagar un alquiler. Llunas, en cambio, ya lleva más de una década trabajando de lo que le gusta y vive solo desde que tiene 18. Es, como se suele decir, un artista precoz. Con 10 años, empezó a dar conciertos en Ibiza. Con 11, debutó en televisión interpretando Love Yourself de Justin Bieber en el concurso de talentos La Voz Kids. Con 13, rodó Luis Miguel: la serie, la ficción de Netflix sobre la vida de Luis Miguel que vieron más de 30 millones de espectadores. Y con 16 hizo su primera gira por Latinoamérica.
“No tuve una infancia normal”, reconoce. “Fue diferente, ni mejor ni peor”, añade. No tiene quejas porque desde muy pequeño hace lo que siempre quiso: cantar. “Mi padre siempre me dice que empecé a cantar antes de hablar”, recuerda. Su padre es el cantautor Marcos Llunas, autor de éxitos como Eres mi debilidad, tema con el que ganó el Festival de la OTI en 1995, y Sin rencor, con el que quedó sexto en Eurovisión en 1997. A finales de los años noventa y comienzos de los 2000, Marcos Llunas era tan famoso que llegó a cantar en la Casa Blanca junto a Gloria Estefan, Juan Luis Guerra y Jon Secada.
Izan Llunas no se considera un nepobaby porque, según dice, ha empezado “desde abajo”, pero no tiene ningún problema o conflicto interno por ser “el hijo de”. “Yo le veo más cosas buenas que malas”, admite. También es “el nieto de”. Su abuelo es el archiconocido Dyango, artista con más de 20 millones de álbumes vendidos en todo el mundo y ganador del Festival de Benidorm en 1976. “Para todo el mundo es una leyenda, para mí es mi abuelo”, dice. A veces le pide consejos. Y a veces Dyango se los pide a él. “Me hace muchas preguntas sobre cómo usar las redes sociales. Es normal. Nos ayudamos mutuamente. Lo bonito de esta familia es eso, que somos una familia”.
No tuvo verdadera consciencia sobre que quién era su abuelo hasta que llegó a la adolescencia. Lo descubrió con 14 años mientras paseaba por Buenos Aires. “Iba en un taxi con mi padre. El conductor nos preguntó a qué nos dedicábamos. Cuando le dije que Dyango era mi abuelo, frenó el coche de manera brusca. Estaba tan emocionado…”, recuerda. Dyango tuvo un éxito arrollador en Argentina en los ochenta. Vendió millones de copias de sus discos Bienvenido al club y Al fin solos y en 1988 homenajeó a la música porteña con Tango, disco que incluía un dúo con el mítico Roberto Goyeneche.

A diferencia de otros hijos y nietos de famosos, Llunas habla mucho de su familia. Es lo que más echó de menos cuando, con 13 años, se tuvo que marchar a México para rodar la serie de Luis Miguel. “Hasta entonces yo tenía una vida normal en Ibiza. Iba al colegio, vivía con mis padres, tenía mis amigos y mis horarios. Y un día lo tuve que dejar todo, irme a vivir fuera y empezar a trabajar”, explica. “Estar lejos y separarme de ellos fue duro. Pero pude empezar a vivir de lo que me gusta y eso compensaba todo lo demás”. Vivió en México durante tres años. Ganó un disco de oro por sus covers del Sol de México y giró por toda América cantando las canciones de Luismi. “Con 7 años, mi padre me ponía México en la piel, el disco de Luis Miguel, de camino al colegio. ¿Quién iba a decir que unos años después iba a cantar sus canciones?”. Nunca conoció al artista, pero los productores de la serie le hicieron saber que el astro mexicano había quedado muy contento con su interpretación.
Con 18 años, volvió a España. Todavía era un chaval, pero ya no se sentía un niño. Prefirió mudarse solo a Madrid que volver a Ibiza con su familia. Sabe que no hay muchos chicos de su edad que puedan permitirse vivir solos en la capital. “He tenido suerte”, reconoce. Ahora está buscando su sello “vocal y artístico”, su marca personal. Acaba de lanzar el single Ahora sé, una canción inspirada en el pop de los años ochenta en la que habla con su niño interior. No es su primer sencillo, pero es el primero escrito íntegramente por él.
Entre sus ídolos están Bruno Mars, Shawn Mendes, Abraham Mateo, Ana Mena y Justin Bieber. Todos ellos tienen algo en común con él: todos empezaron a cantar siendo muy jóvenes. Hace unas semanas fue la estrella invitada de Tu cara me suena, el concurso de Antena 3. Volvió a cantar una canción de Bieber, como cuando tenía 11 años y debutó en televisión.
No quiere parecerse a nadie. Quiere labrarse un nombre propio en la industria musical. Sabe que no lo va a tener fácil, que lo van a comparar con su padre y su abuelo. Ya le ocurrió el pasado mes de febrero, cuando compitió en el Benidorm Fest. Su participación con la canción ¿Qué vas a hacer? coincidió con los 50 años de la victoria de su abuelo en el mismo festival. Izan logró llegar a la final y conseguir un total de 139 puntos. Quedó en la cuarta posición. “Yo estoy contento y orgulloso de ese cuarto puesto. Mi familia, también”. No descarta repetir en el futuro. “Por qué no, no cierro las puertas a nada”.
Este año España no ha participado en Eurovisión por primera vez en la historia. Más de 1.100 artistas y figuras culturales firmaron un manifiesto en abril pidiendo el boicot al festival por la participación de Israel. “Mi única opinión es que estoy de acuerdo con las decisiones que ha tomado RTVE”, dice sobre el asunto.
Radiotelevisión Española lo tiene en su radar desde su participación en el Benidorm Fest. En abril, Radio Nacional de España lo eligió para actuar en los Premios RNE Sant Jordi de Cinematografía. Como el premio de honor era para Pedro Almodóvar, Llunas interpretó Piensa en mí, uno de los temas favoritos del director manchego. Almodóvar se emocionó con su versión del bolero que entonó Luz Casal en Tacones Lejanos. La actuación y la reacción del cineasta se viralizaron en las redes sociales. “Le puse mucho cariño y salió muy bien. No tuve feedback personal de él, pero su gente me dijo que le gustó muchísimo”, confirma.

En las redes, fuente inagotable de rumores y fake news, se especuló sobre una posible colaboración o interés de Almodóvar en él. Lo de “chico Almodóvar” solo fue eso, un rumor. “Mi prioridad es la música, aunque no descarto la posibilidad de hacer series o películas en un futuro. Se viene mucho Izan para rato“, anuncia. Para él todo es posible. Esa es la gran ventaja de la juventud.

