Segunda sentencia por la muerte de Matthew Perry, el actor de Friends fallecido a causa de una sobredosis en octubre de 2023. Este martes, la corte de Los Ángeles ha leído la pena impuesta para el doctor Mark Chávez. El médico de San Diego (California) enfrentaba hasta 10 años de cárcel por un solo cargo, el de conspiración para la distribución de ketamina. Finalmente, el juez ha decidido una sentencia muy ligera: ocho meses de arresto domiciliario y 300 horas de servicios a la comunidad.
La primera sentencia por este caso tuvo lugar el pasado 3 de diciembre y fue la de otro colega de Chávez, Salvador Plasencia, que fue condenado a 30 meses de cárcel. Aunque la pena podía elevarse hasta los 40 años de prisión, la fiscalía había pedido para él tres años, y finalmente, fueron dos y medio. El doctor Plasencia ya había perdido su licencia médica y su clínica, y también ha de pagar una multa de 5.600 dólares (unos 4.800 euros).
De los cinco acusados por el fallecimiento de Perry, Chávez fue el primero en declararse culpable, en octubre de 2024. Para entonces solo dos de ellos se habían pronunciado, declarándose culpables. Sin embargo, a lo largo de este año todo cambió y los cinco se han ido declarando culpables.
Chavez y Plasencia han sido claves en el caso de Perry. Tristemente famosos se hicieron sus mensajes de texto, donde se burlaban del actor y de todo lo que les pagaba por proporcionarle viales de ketamina, muy baratos para ellos. Los dos médicos le vendían al conocido actor viales de ketamina por 2.000 dólares, cuando ellos los compraban por apenas 12 dólares la unidad. El fiscal de la investigación explicó que el actor, conocido por su papel de Chandler Bing en la comedia televisiva, llegó a pagar 55.000 dólares por unos 20 viales.

Los padres de Perry, que decidieron estar presentes en la lectura de la sentencia de Plasencia hace dos semanas, enviaron una carta al tribunal donde así lo lamentaban. “Nadie vivo y en contacto con el mundo podría ignorar las dificultades de Matthew. Pero este médico conspiró para romper sus votos más importantes, repetidamente, se escabulló en la noche para encontrarse con su víctima en secreto. ¿Por qué, unos cuantos miles de dólares? Para aprovecharse de la vulnerabilidad de nuestro hijo… y alardear, mientras lo hacía, con esa reveladora pregunta: ‘Me pregunto cuánto pagará este imbécil. Averigüémoslo’. Hay cosas muy difíciles de entender”, escribían la madre y el padrastro de Perry, Suzanne y Keith Morrison.
Todavía faltan por saber las condenas de tres personas. La principal es Jasveen Sangha, conocida como la reina de la ketamina. Su sentencia estaba prevista para el pasado miércoles, pero finalmente se aplazó a febrero. Es la que enfrenta una pena más alta: hasta 65 años de cárcel. El pasado agosto, Sangha tomó la decisión de finalmente declararse culpable, por cinco cargos federales: uno por mantener un negocio para fabricar y distribuir drogas, un segundo por distribuir una sustancia que ocasionó una muerte, la de Perry, y otros tres por distribución de ketamina.
El segundo acusado es un hombre de 55 años llamado Erik Fleming, que ayudaba a Sangha a conseguir la ketamina. Afronta dos cargos, uno por distribución de ketamina con resultado de muerte y un segundo por conspiración. Eso le podría suponer pasar hasta 25 años en la cárcel. El tercero y último de los tres implicados que faltan es Kenneth Iwamasa. Él fue, durante años, el asistente personal del actor. De hecho, fue la última persona que le vio con vida antes de que el actor muriera ahogado en sus casa, en el jacuzzi, en la zona de Pacific Palisades. Iwamasa le ayudaba a usar ketamina que le daban los médicos. Él solo enfrenta un cargo, el de distribuir ketamina con resultado de muerte, y puede afrontar 15 posibles años en la cárcel

