Las hojas de las parras dibujan sombras en el suelo del pasillo que lleva a la entrada principal de Valvigna, la sede industrial de Prada. La mañana es soleada y fría a las afueras de Montevarchi, una pequeña cuidad en la Toscana. Dentro del edificio, sus trabajadores se mueven de un lado a otro en grandes espacios acristalados desde donde se contempla el vergel exterior que forman los grandes jardines de plantas autóctonas. Romero, lavanda, vid, hiedras que trepan por las paredes… Este idílico lugar, donde se funde la naturaleza con la arquitectura, es obra del italiano Guido Canali. Con esta obra obtuvo el prestigioso premio Brand & Landscape Award, con el que se reconoció el “gran respeto por la naturaleza” del proyecto. La sensación cuando se visita no es la de estar en un complejo industrial sino en un gran jardín.
Pero Valvigna es mucho más que un tesoro botánico. Prada alberga aquí la división de producción y el desarrollo de las colecciones de marroquinería. En este espacio hay grandes almacenes de materias primas, un área tecnológica y de administración y un espacio donde se fabrican, con mucho mino, los prototipos de los bolsos de Prada y Miu Miu.

Un artesano de la casa, que lleva varias décadas trabajando para la firma, corta una pieza de piel para construir paso a paso un bolso. Con gran paciencia responde a las preguntas de unos pocos periodistas mientras va transformando un boceto de un Galleria, uno de los bolsos más deseados y exitosos de Prada, en un modelo real. Poco a poco, coloca las piezas de piel que ha cortado anteriormente y las engancha con herrajes y cremalleras, mientras se asegura de que cada elemento encaje a la perfección. El proceso es hipnótico y complejo, pero tras un tiempo trabajando en la pieza, ya solo queda añadirle el emblemático logo triangular de la firma. El milagro se ha obrado: un bolso Galleria en piel de becerro, procedente de la industria alimentaria, está listo.
Desde que fue concebido en 2007, el Galleria se ha convertido en un icono del universo Prada. Hoy se renueva con Scarlett Johansson como protagonista de un cortometraje del multipremiado director Yorgos Lanthimos, donde lo reimagina a través de una especie de conjuro de brujería.

En sus 18 años de historia, este bolso se ha ido transformando con diferentes tipos de piel, de la icónica textura entrecruzada de la piel Saffiano a materiales más ligeros y manejables. Siempre fiel a su espíritu sofisticado y atemporal, el Galleria está en constante y plena transformación. Las pruebas de esta evolución orgánica están guardadas a buen recaudo en el extenso archivo que Prada alberga en la planta baja de Valvigna. Aquí conservan 60.000 artículos de marroquinería y 77.000 pares de zapatos. La historia de la marca está encapsulada en grandes cajas fuertes que contienen miles de artículos de la firma. Desde piezas destacadas de desfiles, vestuario de películas o el primer baúl de Mario Prada, abuelo de Muccia Prada y fundador de la firma. En Valvigna no solo se realizan los prototipos de los nuevos Galleria, también se guardan ejemplos de versiones en todas sus formas, tamaños, colores, estampados y materiales, para que cada uno de ellos pase a formar parte de la historia de la firma y de la moda.


