Estaba previsto que Bad Bunny desafiara anoche convenciones en el estadio Levi’s Santa Clara con su actuación, la primera íntegramente en español, en el medio tiempo de lo que irónicamente los medios han bautizado ya como “El Super Tazón”. Cumplió lo prometido: convirtió el espectáculo en un homenaje a todos los países latinos con un desfile de banderas de todo el continente, hizo obvia la presencia de Pedro Pascal, Cardi B y KarolG (solo una pequeña parte de sus amigos famosos dentro de una comunidad, la latina, formada por 65 millones) y encima, invitó a subirse al escenario con él a emular una auténtica fiesta niuyorican a Lady Gaga, quien apareció radiante con un folclórico vestido azul. Con él acabaría interpretando una canción, Die with a smile, que encierra un significado especial en este año tan complicado de deportaciones masivas y redadas callejeras.

Se esperaba que el cantante además pulverizase también los códigos establecidos con su propia vestimenta, pues Benito Antonio Martínez Ocasio se caracteriza por atreverse sin miedo con propuestas estilísticas de grandes diseñadores que borran las barreras de género pero en esta ocasión decidió mantenerse a raya y optar por una marca masiva y un atuendo fácil de comprender. Eso sí, la marca era global pero también en origen hispanohablante: Zara.
El atuendo consistía en dos piezas color crema. En la parte superior, una sudadera acolchada de algodón de inspiración deportiva (similar a una de linebacker de fútbol americano) con el número 64 bordado. Incialmente los medios especializados en moda especularon con que se tratase del año de nacimiento de su madre, Lysaurie Ocasio, sin embargo, la realidad es que se trata de la fecha en la que nació un tío suyo, apodado Cutito. “Lo poco que conozco de la NFL es gracias a él. Se fue a los 17 años a Estados Unidos a trabajar y nunca volvió a vivir en Puerto Rico, aunque siempre nos visitaba a finales de enero o principios de febrero y se quedaba en casa. Eso era plena postemporada de la NFL, así que siempre veía los juegos con él. Él era un gran fanático de los San Francisco 49ers, equipo cuya casa es el estadio donde fue este Super Bowl. Mi tío falleció hace dos años, poco tiempo después de que los 49ers perdieran contra Kansas City en el Super Bowl 2024. Yo siempre soñé con llevar a mi tío a un Super Bowl y no pude. Se fue inesperadamente, sin avisar. Así que en mi halftime show del Super Bowl decidí tenerlo en mi camisa: OCASIO, su apellido, el mismo de mi mamá, y su fecha de nacimiento, 64. Le dediqué mi espectáculo antes de comenzar. Estoy seguro de que lo vio, estuvo presente y se sintió orgulloso de su sobrino. Ahora solo falta el día en que los 49ers ganen nuevamente un Super Bowl”, explicó el propio cantante a través de su entorno.
Además, debajo de la sudadera llevaba una camisa con una corbata. En la parte inferior, unos pantalones chinos con zapatillas de deporte pertenecientes a su propia colaboración con Adidas. En la muñeca, un Royal Oak de Audemars Piget de oro. Sus estilistas fueron sus colaboradores habituales Storm Pablo y Marvin Douglas Linares.
Conviene no olvidar que la Super Bowl es uno de los acontecimientos con mayor repercusión publicitaria del panorama mediático mundial, por lo que ninguna de firmas aparecen por casualidad. Tampoco es casual su implicación en una propuesta, la de Bad Bunny, que este año tiene tantas connotaciones políticas. Zara es una de las marcas globales de moda asequible más conocidas del mundo: que el cantante haya decidido mostrarse con una firma popular en un momento tan importante y no con una prenda de un diseñador inalcanzable lanza también un mensaje a la audiencia.
Y aunque Inditex no lo está comunicando de forma corporativa, según ha podido confirmar EL PAIS, esta mañana todos los empleados de la compañía en su sede central de Arteixo (A Coruña) han encontrado en sus mesas de trabajo una camiseta inspirada en el diseño del evento con el mismo número impreso en su frontal y una tarjeta de agradecimiento firmada por el propio Benito.
La sorpresa que se han encontrado hoy los empleados de la central de Inditex en Arteixo (A Coruña). El mismísimo Bad Bunny (llamado Benito Antonio Martínez Ocasio) ha dejado de regalo una camiseta con nota de agradecimiento a cada empleado. Hace unas horas la lució en su… pic.twitter.com/Uk7AULr80l
— Quincemil (@quincemil15000) February 9, 2026
Uno de los momentos álgidos del espectáculo se produjo con la aparición de Lady Gaga, quien subió a un escenario cuya decoración homenajeaba al mismo tiempo las calles del país natal de Bad Bunny, Puerto Rico, y la ciudad donde ambos tienen raíces, Nueva York. Para la actuación Lady Gaga lució un vestido azul celeste con cuerpo fruncido y falda con vuelo plisada al bies de la firma Luar. Sobre el corazón llevaba un par de flores, entre ellas un hibisco rojo, la flor de toda América, muy similar a la de Puerto Rico, la flor maga. Luar es una firma estadounidense cuyo alma es también latina: su director creativo es el modisto dominicano-estadounidense afincado en Brooklyn Raul López (quien compartió imágenes del show y algunos detalles de la creación de la prenda en su propia cuenta de Instagram).
En este instante de la actuación, Bad Bunny ya había cambiado su sudadera por una elegante chaqueta de esmoquin también blanca con doble fila de botones y unos pantalones de pata ancha: su estampa era ya la de un galán latino clásico.
El blanco es uno de los colores favoritos del cantante y con él ha protagonizado grandes momentos mediáticos, como cuando acudió a la gala más importante de la industria de la moda en Estados Unidos, el baile del MET, con un traje con la espalda descubierta y una cola de ocho metros. La propuesta había sido diseñada para él por el francés Simon Porte Jacquemus, uno de sus creativos favoritos, con el que juega a adoptar siluetas y elementos claramente femeninos.

El homenaje a Puerto Rico a través de su flora nacional tampoco es nuevo: apareció con ella en la solapa en la gala MET de 2024, para la que le vistió John Galliano, cuando aún era el director creativo de Maison Martin Margiela.

El vestuario de Bad Bunny ha sido objeto de muchas especulaciones en los últimos días por motivos mucho menos festivos. Durante la gala de los Grammy, en la que finalmente triunfó como autor del mejor disco del año, se personó con un traje de Schiaparelli cuya voluminosa estructura desató en redes el rumor de que debajo ocultaba un chaleco antibalas. El presidente Donald Trump había expresado públicamente su rechazo a la decisión de que fuese el cantante portorriqueño quien protagonizase el medio tiempo de este año y sus seguidores del movimiento MAGA crearon un espectáculo paralelo al oficial, de manera que el estado de crispación general en Estados Unidos ha alimentado de algún modo el temor por la seguridad del cantante. En cualquier caso, la historia del chaleco no es cierta: simplemente el esmoquin diseñado por Daniel Roseberry, el director creativo de la firma Schiaparelli, tenía una estructura interna con corsé que hacía el pecho del intérprete parecer más voluminoso de lo normal.
En la misma gala de los Grammy ya fue evidente la complicidad con Lady Gaga, también de origen migrante (ella italiana) y siempre defensora de los derechos LGTBIQ+ (es decir, una woke de manual) quien se mostró emocionada hasta la lágrima cuando el cantante pronunció un discurso contra el ICE y las políticas migratorias de la actual Administración.

