
Han pasado a la historia como una de las parejas más carismáticas del siglo XX; una extraña pareja para muchos. La actriz Marilyn Monroe, nacida y fallecida en Los Ángeles, a los 36 años, y el dramaturgo Arthur Miller —quien murió mucho después, en 2005, a los 89 años— se casaron por lo civil el 29 de junio de 1956, tras finalizar ambos sus matrimonios anteriores (aunque su romance empezó antes): ella, con el jugador de béisbol Joe DiMaggio; él, con su novia de la universidad, Mary Slattery, con quien tuvo dos hijos. La unión entre la estrella de Hollywood, que por entonces huía de la imagen frívola que los estudios de cine habían vendido (y explotado) de ella, y el intelectual, investigado por comunista y muy alejado del universo social de Monroe, duró algo más de lo que los escépticos apostaban, pero no tanto como para demostrarles que su amor incomprendido duraría para siempre. En 1961 ya se habían divorciado, tras una relación tortuosa que estuvo marcada por las adicciones de ella y la incapacidad de él para hacerla feliz. Desde entonces, los detalles de ese romance han sido carne de literatura y de publicaciones en prensa que cualquiera ha podido ver y leer alguna vez. Ahora, además, los pormenores de su relación pueden escucharse. Al menos la parte de Miller, a quien se escucha en unas grabaciones inéditas que acaban de salir a la luz y que le hizo su amigo y biógrafo, el profesor Christopher Bigsby, de 84 años.

