Sabrina Carpenter dirige el robo. La intérprete de Espresso, junto a las actrices Margaret Qualley y Madelyn Cline, allana una mansión de Hollywood para hurtar joyas, ropa y hasta un Grammy. Esta es la trama del videoclip de House Tour, una de las canciones del último álbum de Carpenter, Man’s Best Friend. Los vídeos musicales dirigidos por la cantante pop se han popularizado por incluir a actrices y referencias al cine: en Taste, junto a Jenna Ortega, esconde pistas de Psicosis, La matanza de Texas y Kill Bill; en Tears, aparece Colman Domingo y está inspirado en The Rocky Horror Picture Show; y en su último vídeo, que lanzó a principios de abril, hace referencia a la película The Bling Ring, de Sofia Coppola. Esta última se basa en una historia real que se popularizó por un artículo de Vanity Fair titulado Los sospechosos llevaban Louboutins: entre 2008 y 2009, un grupo de jóvenes adinerados y obsesionados con la fama asaltaron las casas de famosos como Paris Hilton, Lindsay Lohan, Rachel Bilson, Brian Austin Green, Megan Fox y Orlando Bloom.
Lo peculiar de esos robos es que los responsables no querían precisamente dinero, sino las lujosas pertenencias de las celebridades para después presumir de ellas en redes sociales. Nick Prugo, Rachel Lee, Alexis Neiers, Diana Tamayo y Courtney Ames eran los integrantes de los Bling Ring, los jóvenes de entre 18 y 19 años que fueron acusados de robar más de tres millones de dólares en ropa, zapatos, bolsos, joyas y artículos de lujo.
Su modus operandi era en realidad muy simple: buscaban las direcciones de los famosos en la página celebrityaddressaerial.com ―que en ese entonces facilitaba esa información―, después rastreaban los medios de comunicación para asegurarse de que no estuvieran en casa y luego, simplemente, entraban en sus residencias. Su primera víctima fue Paris Hilton. La escogieron porque pensaban que era “una rubia tonta”. Allanaron su casa ―accedieron con la llave que la heredera del imperio hotelero dejaba bajo un tapete en la entrada― en unas cuatro ocasiones, y Hilton no se percató hasta que robaron joyería con un valor de dos millones de dólares.

Uno de los robos más grandes ocurrió el 13 de julio de 2009, cuando los Bling Ring robaron la casa de Orlando Bloom. Ellos habían visto en TMZ que el actor estaba en Nueva York rodando una película, así que la pandilla llegó en el Audi A4 de Rachel Lee, la supuesta mente maestra del grupo, y robaron cerca de 500.000 dólares en relojes de Rolex, bolsos de Louis Vuitton, ropa y arte. Como en el vídeo de Carpenter, los jóvenes se tomaban su tiempo y se divertían mientras cometían el delito: bebían alcohol, tomaban las drogas que los famosos guardaban en sus casas y hasta usaban el baño.
El último golpe se lo llevó Lindsay Lohan, quien era el “máximo ícono de la moda” de Rachel Lee, según contó su amigo Nick Prugo en el artículo de Vanity Fair. Tres días después de asaltar la casa de la actriz, TMZ publicó los vídeos de vigilancia que habían captado las cámaras de seguridad y la policía comenzó a investigar, así que decidieron parar.
Los Bling Ring probablemente se hubiesen salido con la suya, pero Nick Prugo se quebró tras ver los vídeos del robo en las redes sociales y confesó a las autoridades. Según el informe del Departamento de Policía de Los Ángeles, al que entonces tuvo acceso Vanity Fair, Prugo dijo que Lee era “la fuerza impulsora de la banda de ladrones y que su motivación se basaba en su deseo de poseer los guardarropas de diseñador de las celebridades de Hollywood que admiraba”. “Miranda Kerr, modelo de Victoria’s Secret, salía con Orlando Bloom, y Rachel quería ropa de modelo de Victoria’s Secret”, contó.
Después de su confesión, la policía se dirigió a las casas de los otros integrantes para buscar las pertenencias robadas. En la de Lee encontraron un abrigo de Lindsay Lohan y fotos de Paris Hilton en toples, y en la de Alexis Neiers localizaron un bolso Marc Jacobs que pertenecía a Rachel Bilson y un collar de Chanel de Lohan. Según el informe de la policía de Los Ángeles, los Bling Ring asaltaron seis veces la casa de Bilson ―la actriz famosa por su papel en la serie The O. C.― y se llevaron unos 130.000 dólares en objetos de valor, que después intentaron vender en una de las playas más famosas de Los Ángeles, Venice Beach.

En septiembre de 2009, Prugo fue el primer arrestado y cumplió un año de sus dos de condena en prisión. Poco tiempo después cayó Lee, quien fue acusada de tres cargos de robo con allanamiento de morada y cumplió 16 meses de los cuatro años que le dieron de condena en una prisión estatal. En octubre de ese año arrestaron al resto: Alexis Neiers, Diana Tamayo y Courtney Ames. Neiers cumplió 32 días en la cárcel por el robo en la casa de Bloom. Tamayo cumplió parte de su condena en la prisión del condado, donde al mismo tiempo estaba encarcelada Lindsay Lohan, e hizo 60 días de servicio comunitario. Y Ames fue sentenciada a tres años de prohibición judicial y dos meses de servicio comunitario.
Pese a que su motivación principal era alcanzar la fama, tras cumplir con sus condenas la mayoría de los miembros de la banda apostaron por permanecer alejados de los focos. No se volvió a saber de ellos hasta que en 2022 Nick Prugo y Alexis Neier protagonizaron el documental de Netflix Los Bling Ring desvalijan Hollywood. Ahí Prugo reveló que se casó con Per Norgo en 2017, que iniciaron un negocio online y que había solicitado un certificado de rehabilitación y el indulto del gobernador.
Alexis Neiers es la única que ha seguido el camino hacia la fama. Antes de ser arrestada, ya había estado grabando un reality en E! llamado Pretty Wild; un programa sobre aspirantes a celebridades y modelos adolescentes. A finales de 2025 hizo una colaboración con una tienda de diseño vintage para sacar camisetas con los lemas: “Pretty Wild” o “Six inch Louboutin”, que hace referencia al show y al titular del artículo de Vanity Fair, que fue el primero en narrar y detallar el caso. Después de casarse, Neiers se cambió el apellido al de su entonces esposo y ahora es Alexis Haines. Es madre, lleva 15 años sobria, tiene 112.000 seguidores en Instagram y conduce un podcast llamado Recovering from reality (En recuperación de la realidad).
Rache Lee, la líder del clan, no dio su versión de la historia hasta 2023, y lo hizo en el documental de HBO La Líder del Bling Ring: Los Robos de Hollywood Hills. En este explicó que su obsesión por la fama, sus inseguridades y el consumo de drogas la llevaron a cometer los robos. Aunque también señaló a los medios y a algunas víctimas ―como Paris Hilton, quien apareció y prestó su casa para la película de Sofia Coppola― de alimentar el drama y hacerlo ver como “una historia cool”. Ahora trabaja como estilista en una peluquería en Los Ángeles.
Courtney Ames y Diana Tamayo permanecen fuera del ojo público —al igual que Nick Prugo, no tienen ni perfiles en redes sociales, al menos públicos—. En 2016, Ames intentó cambiar legalmente su nombre, pero se desconoce si el juez aprobó su petición. Estudió Psicología, Oratoria y Desarrollo Infantil en el Pierce College de Woodland Hills, en California, según US Weekly. Lo último que se sabe de Tamayo es de 2018, cuando una fuente cercana a ella contó al mismo medio que era entrenadora personal y estaba felizmente casada.

