
Como en sus mejores noches de Halloween, en las que Heidi Klum (52 años) acostumbra a sorprender con los disfraces más inesperados y elaborados, la modelo alemana ha vuelto a arriesgar más que nadie en la reciente gala del Met. La maniquí se ha presentado en el gran evento de moda, celebrado el primer lunes de mayo —como marca la tradición desde hace décadas— en el Museo Metropolitano de Nueva York, transformada en La Vestal velada, una escultura neoclásica de 1847 firmada por el italiano Raffaele Monti. De esta forma ha llevado la temática de este año, Fashion is Art (La moda es arte), a la máxima literalidad, paseándose por las salas del Met —también por su mítica escalera, donde los invitados se paran a posar bajo los focos— como una virgen vestal, es decir, una sacerdotisa de Vesta, diosa romana del hogar.

