Durante diez años, Jennie Garth (Illinois, 54 años) fue Kelly Taylor en la famosa serie Sensación de vivir: Beverly Hills, 90210 —además de en algunos capítulos del spin off, de 2008—. A los 18 años, la actriz vivió en la ficción los dramas típicos (no por ello habituales) de la juventud: amores, romances, traiciones… todo lo que a los guionistas de la exitosa ficción de los noventa se les pasaba por la cabeza. Una generación entera de espectadores se enganchó a las tramas más adictivas de Kelly, como su triángulo amoroso con el responsable Brandon y el rebelde Dylan y su rivalidad con Brenda, interpretada por la actriz Shannen Doherty, quien falleció en julio de 2024 a causa de un cáncer de cerebro.
El conflicto amoroso se encargó de solucionarlo Kelly en uno de los giros más inesperados de la serie, cuando decidió que no se quedaría con ninguno de sus pretendientes, sino con ella misma: “I choose me” [“Me elijo a mí”, en español], les dice a ambos en una de las escenas decisivas de la ficción. Esa misma expresión es la que ha elegido como título de sus memorias, que saldrán a la venta el próximo 14 de abril y por lo que ha concedido una entrevista exclusiva a People. En la conversación con la revista, Garth ha hablado de su vida después de la serie y, con la perspectiva que dan los años, ha reflexionado sobre su conflictiva relación con Doherty, asegurando que estuvo muy influenciada por sus tensiones en la ficción.
“Escribieron nuestros personajes para que estuvieran enfrentados”, ha dicho la actriz en un vídeo en el que habla para la revista. Asegurando que ese enfrentamiento era bueno para el show, ha explicado: “Se trasladó a los medios, al público y a la percepción del mundo de nuestra relación y creo que eso fue muy confuso para las dos. Se puso en primer plano, más que nuestra amistad y la admiración que de verdad teníamos la una por la otra”. Al describir su relación real, ha contado: “Ella estaba muy unida a sus padres y a los problemas de salud de su padre; yo también estaba pasando por lo mismo al mismo tiempo. A ambas nos estaban sucediendo muchas cosas propias de adultos. Lo hacíamos lo mejor que podíamos”. En su opinión: “A veces las mujeres fuertes chocamos, sobre todo cuando son jóvenes y no se nos educa en la amistad y en la importancia que esta tiene”. Y ha insistido en que “el mundo nos enfrentó la una a la otra”.
Tras explicar una anécdota reciente en la que ella hojeaba una revista de adolescentes de aquella época, en la que en una página se hablaba de su vida y en la siguiente animaban a la gente a unirse al club de odio a Brenda, Garth ha enfatizado: “No éramos nosotras, esa energía venía a por nosotras. Creo que eso se hacía a menudo con mujeres jóvenes que no sabían hacerlo mejor. Me di cuenta de lo terrible que fue que nos pusieran en esa tesitura. Nadie nos guiaba, nadie hablaba con nosotras, no había terapia. Éramos nosotras defendiéndonos solas. Pero al final del día, nos respetábamos como mujeres fuertes que han perdurado en esta industria. Me enseñó mucho, muchas cosas buenas sobre ser fuerte, independiente, usar mi voz. Siempre estaré agradecida por ella y por la relación que tuvimos”.

Cuando murió Doherty, Garth publicó un mensaje en su Instagram —donde acumula 1,4 millones de seguidores— acompañando a dos fotografías de sus actuaciones como Kelly Taylor y Brenda Walsh en los noventa: “Todavía estoy procesando mi tremendo dolor por la pérdida de mi amiga de muchos años, Shannen, la mujer a la que a menudo he descrito como una de las personas más fuertes que he conocido”, decía.
“A esa edad, no lo entendía del todo”, ha confesado Garth en la entrevista sobre aquella frase que ahora titula sus memorias, pero que ha acabado entendiendo después de pasar por momentos complicados en su vida: un doloroso divorcio, abortos espontáneos y problemas de salud mental. “Tras cumplir 50 años, la frase volvió a mi mente y empezó a resonar de verdad”, ha contado la actriz, asegurando que ahora sí se siente cómoda eligiéndose a ella misma.

