El pasado 15 de enero fallecía a los 83 años en el Palacio de la Zarzuela de Madrid Irene de Grecia y Dinamarca, la hermana pequeña de la reina Sofía, un miembro muy querido de la Familia Real española. La tía del rey Felipe VI llevaba tiempo alejada de la vida pública y había sufrido un grave deterioro cognitivo. Para despedirla, se celebró el 17 de enero un responso en la catedral ortodoxa griega de San Andrés y San Demetrio, en Madrid. Dos días después, el 19 de enero, se trasladó su féretro a Atenas, donde se le dio un último adiós en la catedral metropolitana de la capital griega y después fue enterrada en el cementerio de Tatoi. Dos actos marcados por la ausencia del rey Juan Carlos I, que no asistió, según se informó entonces, por consejo médico.
Este martes 24 de febrero, cuando se cumplen 40 días del fallecimiendo de la hermana de la reina emérita, muchos la han recordado en una misa celebrada, como su velatorio, en el templo ortodoxo de San Andrés y San Demetrio de la capital. Un poco antes de las 12.30 empezaban a llegar al templo personalidades vinculadas a Irene de Grecia, que se instaló definitivamente en Madrid después de la muerte de su madre, en 1981, por lo que cosechó variedad de vínculos.
La reina Sofía ha llegado acompañada de su hija, la infanta Cristina, y su sobrina, la princesa Alexia de Grecia, con su marido y sus hijos. La infanta Elena y su hija, Victoria Federica de Marichalar, han sido de las últimas en llegar.

Se han acercado también Ana de Orleans con su hija, Cristina de Borbón-Dos Sicilias, y su yerno; también el primo del rey Felipe VI Beltrán Gómez-Acebo; el actor Antonio Resines y su mujer, Ana Pérez-Lorente, que compartió aula en el Colegio Santa María del Camino de Madrid con las infantas Elena y Cristina; la pianista Paloma O’Shea, el exjede de la Casa Real Jaime Alfonsín; Piru Urquijo, abuela la esposa del alcalde de Madrid y el rey Simeón de Bulgaria, que no pudo asistir al responso de enero. Ha asistido además María Zurita, sobrina de la reina Sofía, ha ido acompañando a su padre, Carlos Zurita.

Entre las ausencias, la más notable ha sido de Felipe VI y Letizia, que se encontraban fuera de Madrid debido a compromisos oficiales. El rey estaba hoy en Palos de la Frontera (Huelva), en un acto de conmemoración del centenario del vuelo Plus Ultra, y la reina en otro acto del Tour del Talento, en Huesca. Sí estuvieron junto a la emérita en los tristes momentos en Atenas en los que se despidió de su hermana, cuya última voluntad fue ser enterrada en el cementerio real de Tatoi, junto a sus padres y su hermano Constantino, último rey de los griegos, fallecido en enero de 2023. La otra gran ausencia en Grecia, además de la del rey Juan Carlos, fue la de la de la princesa Marie-Chantal, que no pudo viajar “debido a la reciente operación quirúrgica de su madre en Nueva York”, como se encargó de precisar su esposo, Pablo de Grecia,actual jefe de la casa helena.

Ante la gravedad del estado de salud de su hermana Irene, la reina Sofía canceló algunos actos de su agenda para estar a su lado hasta el último momento. Unos compromosisos que ya ha retomado, como cuando acudió la semana pasada a Gran Canaria para ser investida doctora honoris causa por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y recibir el Premio Gorila, un reconocimiento ambiental internacional.
La “tía Pecu”, como era conocida por sus sobrinos debido a su carácter peculiar, será recordada entre, otras cosas, por sus labores filantrópicas y su compromiso con la causa animalista. La princesa nació en una granja en Ciudad del Cabo, mientras los nazis invadían su país. Más tarde estudió Arqueología en Grecia, vivió seis años en la India —donde se codeó con la familia Gandhi— y realizó estudios comparados de las religiones en la antigua ciudad de Madrás. Viajó además por el mundo como concertista profesional.

