
Al mismo tiempo que el Gobierno de España quiere prohibir el acceso a las redes sociales a menores de 16 años, obligando a las plataformas digitales a implementar sistemas efectivos de verificación de edad, en Estados Unidos ha comenzado un juicio histórico que determinará si Instagram y YouTube dañan la salud mental de los jóvenes. Hasta California se han desplazado familias de todo el mundo para seguir este caso en el que los denunciantes pretenden demostrar que ambas generan adicción y perjudican a los menores. En la demanda no se incluyen plataformas como TikTok o Snapchat, que llegaron a un acuerdo antes del inicio de la causa. Está previsto que la semana que viene Mark Zuckerberg, director ejecutivo de Meta, preste declaración, siendo la primera vez que se le ordena al multimillonario testificar en un juicio sobre los peligros de las redes sociales en los más jóvenes.
Las familias han recibido el apoyo del príncipe Enrique y de Meghan Markle, que les han acompañado horas después del comienzo de la vista en Los Ángeles. Aunque pretendía ser un encuentro privado, se ha hecho público un vídeo del discurso que el duque de Sussex pronunció ante los allí presentes. En sus palabras, agradeció a las familias en duelo que presentaron la demanda legal por “contar sus historias una y otra vez” y expresó su esperanza de “verdad, justicia y rendición de cuentas”, tal y como se muestra en el vídeo publicado por BBC Breakfast.
“Hemos dicho una y otra vez que esta es una situación de David contra Goliat. He estado en situaciones similares, muy diferentes, pero cuando estás sentado [en el tribunal] y sientes esa sensación de emoción abrumadora, porque no puedes creer que la gente del otro bando esté diciendo lo que está diciendo, que por la naturaleza misma de defender lo que están defendiendo, las mentiras que están diciendo, están devaluando la vida, devaluando la vida de vuestros hijos. Si eso te hace pensar, es totalmente normal”, afirmó ante los más de 50 padres reunidos en un local de la ciudad californiana. Y continuó: “No se sientan avergonzados, no se preocupen, aunque el juez, como oí, se dio la vuelta y les pidió que no mostraran ninguna emoción. Como dije, ninguno debería estar aquí. Lo siento”. El príncipe Enrique tuvo que contener la emoción y las lágrimas al mismo tiempo que se le quebraba la voz.
‘None of you should be here’
Prince Harry has joined British families in Los Angeles, who say their children died after using social media, as a landmark court case in the United State accused Instagram and You Tube of creating “addiction machines”https://t.co/ZlTln0bkeZ pic.twitter.com/bjN8o7sOYt
— BBC Breakfast (@BBCBreakfast) February 12, 2026
Uno de las demandantes es Lori Schott, quien cree que su hija todavía estaría viva de no ser por las redes sociales, que la convencieron de que era fea y sin valor. Se quitó la vida en 2020 a los 18 años. Él es, junto a su mujer, una de las personas que se reunió con el príncipe Enrique. “Nos unieron. Nos ayudaron a sanar. Nos ayudaron a darnos cuenta de que teníamos el poder, por nosotros mismos, de seguir adelante, de contar historias de nuestros hijos y luchar, y quiero que todo el mundo lo sepa”, afirma sobre el papel fundamental que han tenido los duques de Sussex en todo este proceso, tal y como recoge The Times. Fue en abril de 2025 cuando el matrimonio inauguró en Nueva York el Lost Screen Memorial, una instalación pública formada por 50 cajas de luz con forma de teléfono, cada una de las cuales mostraba imágenes de niños cuyas muertes se cree que fueron causadas por el impacto de las redes sociales.
Además de acompañar a las familias y mostrar su compromiso con la causa, los duques de Sussex también han compartido un comunicado en su página web oficial. “El príncipe Enrique y Meghan reconocen el momento crucial que tiene lugar esta semana en lo que respecta a las familias que buscan verdad, justicia y protección para los niños y las comunidades de todo el mundo. Han esperado demasiado tiempo para este momento”, afirma una parte del extenso escrito, en el que también se menciona la idea del Gobierno de España de tomar medidas para limitar el uso de las plataformas en línea, como ya ha hecho el gobierno de Australia y en lo que está trabajando el de Francia. “Las acciones de los líderes mundiales indican que proteger a la infancia es una responsabilidad social, no solo parental. Algo que siempre ha sido un requisito previo para todas las empresas, pero aún no para estas”, continúa. Y concluye: “Les invitamos a apoyar a estas valientes familias y padres que han pagado el precio máximo por la pérdida de un hijo, pero que aún se mantienen fuertes y listos para luchar por los derechos de otras familias, defendiendo sus esfuerzos mientras abogan por la protección de todos los niños”.
Este caso podría marcar un antes y un después, tanto en la historia como en el uso de las redes sociales. Adam Mosseri, director de Instagram, ya testificó el pasado miércoles 11 de febrero; Zuckerberg lo hará la próxima semana. Los Angeles Times afirma que la resolución podría influir en miles de demandas pendientes en todo el mundo, transformando el panorama legal de las empresas más poderosas del mundo, que incluso se podrán ver obligadas a cambiar el funcionamiento de sus aplicaciones.

