Fuentes próximas al rey emérito han confirmado este viernes a EL PAÍS que Juan Carlos I no estará mañana sábado 17 de enero en la capilla ardiente que tendrá lugar en Madrid para despedir a Irene de Grecia, hermana de pequeña de la reina Sofía, fallecida este jueves en Zarzuela a los 83 años. Tampoco se le espera en el funeral previsto para el próximo lunes 19 de enero, que se celebrará en Atenas. Los motivos de su ausencia se deben a una recomendación médica: sus médicos le han desaconsejado ambos desplazamientos. Según las mismas fuentes, se trataría de un esfuerzo físico demasiado exigente venir desde Abu Dabi primero a España y viajar después a Grecia en tan corto espacio de tiempo.
Sí se ha confirmado la presencia mañana a las 12.00 en el responso por Irene de Grecia en la catedral ortodoxa griega de San Andrés y San Demetrio de Madrid de los Reyes y sus dos hijas, la princesa de Asturias y la infanta doña Sofía, así como de la reina emérita. También estarán el lunes 19 de enero en la catedral metropolitana de la capital griega, donde se celebrará el funeral a las 12.00 hora local (una hora menos en la España peninsular).
Una capilla contigua a la catedral acogerá primero su cuerpo para que las personas puedan acudir a despedirse de la fallecida, según precisa la nota difundida este viernes en la web de la casa real griega. Tras el funeral, las reliquias de la princesa serán trasladas al cementerio real de Tatoi, situado en los terrenos del antiguo palacio real homónimo, en las afueras de Atenas, donde recibirán sepulcro. El mismo lugar donde yacen su hermano, Constantino de Grecia —fallecido el 10 enero de 2023 a los 82 años— y los padres de ambos, Pablo I y Federica de Hannover.
El funeral de Constantino de Grecia, celebrado el 16 de enero de 2023 en Atenas, sí reunió a la Familia Real española al completo, incluido el rey emérito. La despedida de quien fue el último rey de Grecia a mediados de los sesenta del siglo pasado dejó imágenes como la del beso entre Juan Carlos I y Felipe VI, que se abrazaron ante las cámaras tras varios meses sin aparecer juntos en público. Tampoco faltaron las infantas Elena y Cristina, ni los seis hijos de ambas: Felipe Juan Froilán y Victoria Federica Marichalar, hijos de la infanta Elena y Jaime de Marichalar; y Juan Valentín, Pablo, Miguel e Irene, hijos de Cristina e Iñaki Urdangarin.
Juan Carlos también estuvo al lado de Sofía poco después del primer aniversario de la muerte de su hermano Constantino cuando, en febrero de 2024, la familia real británica organizó una misa en su honor en la capilla de San Jorge del castillo de Windsor. El acto volvió a reunir a los reyes Felipe VI y Letizia con los eméritos, aunque no se sentaron juntos en el templo. En esa ocasión, las infantas Elena y Cristina (la segunda acompañada del mayor de sus cuatro hijos, Juan Valentín) también viajaron a Londres para el acto en memoria de su tío.

“Doña Irene era un miembro de la familia de Su Majestad el Rey muy querido por todos ellos, que ya han expresado su profundo pesar por la pérdida de una persona dedicada a ayudar a los más necesitados a través de sus proyectos solidarios”, se leía en la nota de prensa difundida para anunciar el fallecimiento de la también conocida como “tía Pecu” por su peculiar vida. La última vez que se la vio en público fue en febrero de 2025, en un viaje a Atenas para asistir a la boda de su sobrino Nicolás de Grecia y Chrysi Vardinogianni. Irene de Grecia también fue una habitual en los veranos de la Familia Real española en Palma, donde solía posar por las calles de la capital balear. El verano de 2024 fue la última vez que viajó a la isla, donde ya se la vio en una silla de ruedas por sus problemas de movilidad.
Nieta de reyes, hija de reyes, hermana de reyes y tía de reyes, fue uno de los miembros con más “sangre azul” de la realeza europea. Sin asignación económica oficial, no tuvo grandes posesiones. Tampoco tuvo marido o hijos, lo que le permitió una libertad inusual para una mujer de su posición, que se tradujo en sus pasiones como aprendiz de arqueóloga y concertista casi profesional, además de alumna avanzada del hinduismo, filántropa, animalista, entusiasta del esoterismo y aficionada a la ufología y al mundo paranormal.

